Alcanzar la meta: Derek Redmond

11 mayo 2010 · Categorías: Reflexiones · Imprimir

Tengo que reconocer que algunas veces me emociono viendo ciertos videos, quiero compartir uno de ellos con vosotros. Muchos recordamos el verano de 1992 en Barcelona en el que se celebraron los Juegos Olímpicos. De tantas cosas que pasaron, una de ellas merece una mención especial. Uno de los corredores de la carrera de 400 metros lisos era un atleta inglés llamado Derek Redmond. Había entrenado duro durante años para competir en las Olimpíadas de su vida, era el gran favorito.

Pero mientras corría a toda velocidad bajo un calor moderado, de repente se lastimó el tendón y se desplomó en la pista con mucho dolor. Decidido a seguir, Derek logró ponerse de pie. Iba cojeando hacia la meta cuando su padre descendió por la pared y saltó a la pista. Antes de que nadie pudiera detenerlo, Jim Redmond llegó a donde estaba su hijo para apoyarle en lo que necesitara en ese tan duro momento.

El joven corredor se apoyó sobre el hombro de su padre al tiempo que se tambaleaba para terminar la carrera. Toda la multitud se puso de pie y vitoreó a los dos hombres. Cuando cruzaron la meta, fue como si el corredor, su padre y los espectadores hubieran logrado juntos algo muy grande. En ese preciso instante se derramaron emotivas lágrimas entre buena parte del público. Un momento mágico que seguro quedó en la memora de muchas personas.

Así es tu vida, como una carrera. Derek no ganó la medalla, pero ganó la prueba. Un ejemplo a seguir de esfuerzo y sacrificio, pero sobretodo perseverancia. Un padre que entendió perfectamente lo que su hijo quería, terminar la carrera como fuera. Fueron muchos años de entrenamiento para demostrar lo que valía en unos pocos segundos, no le salió bien, pero pese a la desilusión, se levantó y cruzo la línea de meta.

Esa fue su mayor victoria.

La vida nos puede dar muchas veces la espalda, pero siempre podemos dar un paso más, seguir hacia delante a pesar de los obstáculos. No debemos derrumbanos. Por más que nos caigamos, siempre nos podemos volver a levantar. Precisamente es eso lo que nos hace ser grandes.

  1. 1 benigno septiembre 27th, 2010 3:44H

    hola tenia mas de 5 años buscando este video, para mostrarcelos a unos amigos de verda una medalla no cuesta nada. sino el valor de termminar lo que comensaste

  2. 2 Lía octubre 7th, 2010 21:08H

    Qué historia más inspiradora!!! estaba buscando material para un taller de motivación y me encontré con esta joyita, muchas gracias por subirlo.
    Me encantó también la reseña, así que voy a citarte.

    Saludos de Chile.

  3. 3 Yenny junio 29th, 2011 3:59H

    Motivacion, inspiracion…es poco para lo que este deportista hizo por cumplir su sueño, y el amor de su padre es absolutamente conmovedor, al ver este video no pude contener las lagrimas, esto es un valioso ejemplo de que nada nos puede detener ante nuestros objetivos…saludos desde PERU.

  4. 4 Noé Jaramillo De Paz julio 11th, 2011 23:57H

    Simplemente conmovedor. Un duro ejemplo de fortaleza asociado al incondicional amor paterno.

  5. 5 sergio noviembre 5th, 2011 19:37H

    Hola, me podria dar el enlace del video para poder descargarmelo. Lo necesito para un trabajo y me viene de perlas. Un saludo! gracias :))

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