Si nunca has fallado en algo es porque nunca has intentado nada. Vivir la vida lleva implícito correr un riesgo, y por lo tanto, con en el deporte, para ganar, hay que arriesgar y dejar los miedos a un lado. Es cierto que no todo el mundo consigue sus metas, pero la peor derrota es no intentarlo. La vida es un camino largo y complicado donde nos vamos a encontrar infinidad de obstáculos, pero solamente los que arriesgan se diferencian del resto y son los verdaderos triunfadores. Recuerda que no importa cuantas veces te caigas si no cuantas te levantes.
