13 oct 2011

El plan de rescate económico para evitar una nueva Gran Depresión

Me apetece comenzar este artículo haciendo un poco de historia, pues teniendo en cuenta que la economía se mueve por ciclos, sabiendo lo que sucedió en un pasado lejano podemos saber las claves de lo que nos depara un nuevo futuro. Nos vamos a lo que se conoce por la Gran Depresión, una grave crisis económica mundial que se prolongó durante la década anterior a la Segunda Guerra Mundial. Su inicio y duración no fue la misma en unos países que en otros, pero en la mayoría comenzó alrededor de 1929 y se extendió hasta finales de la década de los años treinta o principios de los cuarenta. Fue la depresión más larga de la historia y de mayor profundidad hasta la fecha. Como la crisis actual se originó en los Estados Unidos, a partir de la caída de la bolsa del 29 de octubre de 1929 (conocido como Martes Negro), y rápidamente se extendió a casi todos los países del planeta. La historia se repite en muchos puntos y todo apunta a que estamos al borde o al inicio de una nueva Gran Depresión.

Nadie sabe lo que sucederá mañana, pero cuando hace tiempo que se perdió el rumbo, todavía la inseguridad es mayor. Los dirigentes de las grandes economías van dando bandazos, tomando medidas para frenar una catástrofe económica de dimensiones inimaginables, reuniones eternas para establecer acciones conjuntas o salvar de la bancarrota a naciones enteras. No es una película de terror. Todo esto es real y lo estamos viviendo.

La Gran Depresión tuvo efectos devastadores tanto en los países ricos como en los más pobres. La renta nacional, los ingresos fiscales, los beneficios y los precios cayeron en picado. El comercio internacional se reduzco más de un 60%. El desempleo en los Estados Unidos aumentó al 25%, y en algunos países superó el 30%. En estos momentos en EEUU se roza el 10% y en España superamos el 22%. Los ciudadanos se aferran a conservar sus empleos, mientras las empresas reducen sus márgenes operativos hasta dejarlas prácticamente asfixiadas. Muchas no van a aguantar mucho tiempo más y van a tener que cerrar. Las tasas de paro se pueden disparar en cuestión de meses. Y lo peor de todo es que los Estados no dispondrán fondos para cubrir los subsidios por desempleo.

Es quizás dramático decirlo, pero familias enteras se van a quedar sin casas (ya está sucediendo), sin comida y sin ropa. Muchas no van a sobrevivir o otras pensaran que en esas condiciones es mejor ni siquiera vivir. El drama está por venir.

Pero cuidado, en Estados Unidos hay un iluminado llamado Nouriel Roubini, profesor de la Universidad de Nueva York, que tiene un plan para salvar al mundo. La hoja de ruta para acabar de una vez por todas con el declive griego, el contagio periférico y una más que previsible crisis financiera global ya está aquí. ¡Menos mal señores!

Se ha conseguido esbozar un plan bautizado como “El camino hacia delante“, que plantea líneas de acción “efectivas” para solucionar de una vez por todas el cáncer soberano que carcome al Viejo Continente, así como el estancamiento económico que sufre la gran potencia mundial americana o el posible desgaste del gigante asiático.

Dicho plan tiene un coste estimado de 1,2 billones de dólares, el proyecto está basado en tres fases de acción que permitirán a los gobiernos sobrevivir a la actual situación. El documento define el actual contexto como el resultado de “una burbuja de crédito masiva que ha dejado a la economía con un enorme endeudamiento, reducido la demanda y ha provocado un desempleo récord acompañado de salarios mucho más bajos”.

Fase I: Inversión en infraestructuras

En primer lugar, este grupo de economistas “expertos” propone un importante programa de cinco a siete años de duración donde se dedique una gran inversión pública a las reparaciones de la infraestructura pública, especialmente en Estados Unidos. Al aplicarse esta medida se crearía empleos y se establecerían las bases para una economía más eficiente y rentable.

Fase II: Reestructurar la deuda inmobiliaria y financiera

En segundo lugar, Roubini y sus colegas proponen un programa de reestructuración de la deuda cuyo alcance pueda sentirse a nivel nacional, y tenga en cuenta dos de los sectores (íntimamente relacionados) como son el bancario y el inmobiliario. A estas alturas ya nadie pone en duda que el incremento de deuda y los peligros de una deflación han sido el resultado de burbujas en el sector de la vivienda y en el financiero. Como medida proponen una completa reestructuración de la deuda, con propuestas que creemos van a sanear el sector inmobiliario y desobstruir las arterias financieras que impiden que las empresas puedan funcionar.

Fase III: Desapalancar la deuda soberana

Por último, plantean reformas globales que faciliten el proceso para restablecer el equilibrio de la economía mundial y garantizar el proceso de desapalancamiento de deuda tanto en Europa como en Estados Unidos. Según aseguran, la clave en los próximos cinco a siete años será el crecimiento de la demanda interna en China y otras economías de mercados emergentes para compensar la disminución de la demanda en el mundo desarrollado, que a su vez deberá reducir su endeudamiento y corregir el desequilibrio actual de la oferta mundial en relación con la demanda mundial.

En definitiva, esta hoja de runa no dice nada que cualquier economista con dos dedos de frente no haya planteado. Está muy bien escribir un informe de medidas pero la clave es cómo tomar dichas medidas para que tengan un efecto real en la economía. Y por último quiero apuntar que todas estas medidas me parecen un parche, una solución a corto plazo. El sistema está roto. Se deberán tomar medidas de mayor calado para asegurar un crecimiento sostenido futuro. Para entonces puede que ya ninguno de nosotros estemos aquí.

Lecturas recomendadas:
- ¿Es posible una nueva Gran Depresión?
- La crisis por venir será una hecatombe mundial
- Cómo evitar una segunda Gran Depresión
- La tercera Gran Depresión

02 oct 2011

Impuesto a las grasas por una alimentación más sana

guia nutricion Impuesto a las grasas por una alimentación más sana
La palabra impuesto de entrada no transmite nada positivo, es vista con recelo por el ciudadano pues afecta directamente a su bolsillo. Si buscamos su definición en la RAE tenemos que el impuesto es una clase de tributo regido por derecho público en favor del acreedor tributario. Se caracteriza por no requerir una contraprestación directa, o dicho para que se entienda: es algo que se paga sin recibir directamente nada a cambio.

Los impuestos son en definitiva cargas obligatorias que las personas y empresas tienen que pagar para financiar el estado: construcción de infraestructuras (carreteras, puertos, aeropuertos, eléctricas), prestar los servicios públicos de sanidad, educación, defensa, sistemas de protección social (desempleo, prestaciones por invalidez o accidentes laborales), etc. Si no fuera por el despilfarro incluso os diría que son un pilar fundamental para que funcione el estado del bienestar.

Una vez realizada esta introducción a los impuestos, vamos a ver un nuevo impuesto que me parece todo un acierto. A partir de este mes de octubre los daneses pagarán más por productos poco saludables, es decir serán gravados con el llamado “impuesto a las grasas” en un nuevo esfuerzo por reducir las tasas de obesidad y enfermedad cardiovascular en el país.

Dinamarca se convierte con esta iniciativa de carácter tributario pero con un fondo saludable en la primera nación del mundo que impone un gravamen adicional a los productos que contienen las perjudiciales grasas saturadas, tales como la mantequilla, las patatas de bolsa, los aceites, los productos lácteos con alto contenido de grasa, como crema batida y crema fresca, y todos los alimentos que contengan más de 2,3% de grasa saturada.

El impuesto adicional se ha establecido en 2,16 euros por cada kilogramo de grasa saturada. El gobierno danés espera que la introducción de este impuesto a las grasas conduzca a una reducción de 10% en el número de personas obesas en el país, a pesar de que no sufre un problema tan grave de obesidad como otros países de Europa y ya no digamos de Estados Unidos, el país más rico gordo del mundo.

La noticia a pesar de que aumente el coste alimentario de las familias es francamente positiva y me agrada. Recuerdo un estudio llevado a cabo en el Reino Unido en 2007 en la Universidad de Oxford reveló que la combinación de la introducción de impuestos en la comida poco saludable y de descuentos tributarios en frutas y vegetales podrían salvar 3.200 vidas al año en este país, donde el sobre peso alcanza ya el 20% de la población inglesa.

Este es un claro caso de cómo un impuesto puede mejorar directamente la calidad de vida de sus ciudadanos. Y ojalá la recaudación del mismo, aparte de reducir el consumo de grasas, ayude a mejorar la sanidad pública u otros servicios cada vez más deficitarios. Tome nota España de ello, que bien le hace falta.

29 sep 2011

Si nunca has fallado, nunca has vivido

Los Beatles, Edisón, Michael Jordan, Walt Disney o Abraham Lincoln son grandes personajes de la historia .Todos ellos tienen una cosa en común y es que fueron rechazados en un principio, desanimados y criticados por su entorno más cercano, tanto académico como familiar, social o empresarial.

El emprendedor tiene ser capaz de superar las adversidades y los comentarios negativos acerca de su negocio o de sus habilidades potenciales. Se trata de un camino complicado en el que tan solo unos pocos llegan hasta el final, pero el esfuerzo y sacrificio bien merece la pena.

Desde el inversor que buscamos para que nos otorgue la financiación necesaria y se ríe de nuestro proyecto porque no le ve futuro, a los pensamientos de todos aquellos que nos rodean. En la mayoría de los casos, detectaremos que nos toman por locos, por ilusos que no tenemos los pies en el suelo y nos encontramos extasiados por un proyecto que sólo nos convence a nosotros mismos.

Es cierto, estamos solos y no todos los proyectos triunfan. Pero el que no camina por las dificultades del fracaso en sucesivas ocasiones, nunca aprenderá de verdad a detectar cual el proyecto e idea que si va a triunfar en el futuro. Por lo tanto si nunca has fallado, nunca has vivido.

24 sep 2011

Cómo potenciar nuestro negocio en Internet

negocio internet Cómo potenciar nuestro negocio en Internet
Son muchas las pequeñas empresas que están sabiendo utilizar Internet para impulsar su negocio y las que no lo están haciendo, sencillamente se están quedando atrás viendo como la competencia consigue alcanzar a más clientes potenciales. Para aprovechar el potencial de internet, existen múltiples recursos, canales y herramientas. No se trata de estar en todos sitios, sino más bien ser selectivos y alcanzar objetivos que sean fácilmente medibles.

Para que tu negocio pueda despegar y alcanzar un mayor éxito a través de Internet, te propongo una serie de consejos que sin duda servirán para comenzar con buen pie en esta nueva aventura. ¡El asalto a la red! Yo le llamo marketing online low-cost. ¿Continuas?

Optimización de motores de búsqueda

Uno de los errores más comunes de las pymes es ignorar la optimización de su sitio web en los motores de búsqueda, díganse Google. Ya sea al abrir un gimnasio, una tienda de calzado o una consultoría, es necesario invertir y cuidar las estrategias SEO. La importancia del posicionamiento en Internet es clave para el éxito, dado que es lo que determina la visibilidad de un sitio web. Es sencillo, si está optimizado consumidores van a poder encontrar más fácilmente nuestro negocio en Internet y por lo tanto más posibilidades de venta.

Social Media

Las redes sociales no son una moda, son una realidad social que ha cambiado la forma de comunicarnos. Los medios sociales están enfocados en la conversación y participación, y eso les convierte en un importante canal o herramienta de marketing para un pequeño negocio. Los contenidos de calidad, la conversación y la interacción con la participación de los usuarios y potenciales clientes puede aportar un plus positivo de reputación a nuestro negocio, al mismo tiempo que se están creando y fortaleciendo nuestras relaciones comerciales. Seguramente que Facebook, Twitter o LinkedIn ya te suenan.

Blogs

Los blogs son probablemente una de las herramientas más útiles para las pymes, incluso para los autónomos. Un blog de calidad es garantía de éxito, hay pocos medios mejores para el marketing que utilizar este tipo de publicaciones para mantener y potenciar su presencia en la red a través de la generación de contenidos relevantes relacionados con su sector o su propio negocio. Además, los motores de búsqueda ‘adoran los blogs’ de contenidos originales y frescos.

Publicidad online

Un anuncio en televisión es caro y realmente no sabes la gente que lo va a visualizar. La publicidad online es mucho más barata, efectiva y flexible. La publicidad en buscadores (SEM) realmente puede reportar un beneficio directo sobre nuestras ventas si nuestros productos o servicios son de calidad u ofrecen realmente un valor añadido. Otra opción muy interesante es contratar publirreportajes en portales o blogs temáticos relacionados con nuestro sector. Y finalmente tenemos la opción de anunciarse en banners pudiendo ser cada vez más interactivos y con formatos que capten la atención del usuario.

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