Internet está en el punto álgido. Las redes sociales se han puesto a jugar a bolsa y copan los titilares de la páginas tanto tecnológicas como de economía. No es para menos, teniendo en cuenta la expectación suscitada con la salida al Nasdaq de Facebook. Se esperaba que fuera el estreno bursátil del año y lo cierto es que hizo historia con el mayor estreno en bolsa de una firma tecnológica con una deslumbrante valoración de más de 112 millones de dólares, unos 82.000 millones de euros al cambio, eso es más que la capitalización de Banco Santander y Telefónica juntas. Un pelotazo de los grandes. ¿Pero fue una valoración acertada?

En medio de una enorme expectación, el precio de la acción demostró gran interés por parte de los inversores, ya que inicialmente se fijó entre 28 y 35 dólares el rango estimado para la salida al mercado y posteriormente se subió a entre 34 y 38 dólares. Dentro de este último rango, finalmente los bancos encargados de la colocación optaron por el límite máximo. La oferta total de Facebook rondó los 421,2 millones de títulos (colocó cerca de un 16% de su capital), con lo que captó unos 18.400 millones de dólares con su oferta pública inicial (OPI).


A nivel financiero, la operación con la que miles de inversores esperaban hacer fortuna, decepcionó el primer día, asustó el segundo y se terminó de derrumbar al tercero. Hoy ha cerrado con un 8,9 por ciento de caída a 31 dólares por acción. Es decir, su capitalización de mercado es un 36% menor desde el pasado viernes. Una desplome importante y bofetada en toda regla para Mark Zuckerberg que ahora más que nunca deberá demostrar, y rápido, que la publicidad es un modelo viable para sostener la compañía.

En su primer día de cotización “libre” (sin el apoyo de los bancos colocadores), Facebook se desplomó nada menos que un 11%, cuatro dólares por debajo de los 38 de salida. Llegó a caer hasta un 13 por ciento. El agresivo precio de colocación, unido con el excesivo número de acciones colocadas pudieron provocar una burbuja, con la que ya se había especulado. La red social valía a principios de esta semana 72.760 millones de dólares, eso es la friolera de 72 veces más que sus ganancias el año pasado y 60 veces más si miramos a los beneficios esperados este año. Para los que les guste las comparaciones, el beneficio de Google es ahora 18 veces mayor que su valor de mercado y de Apple apenas supera el 11 PER.

Todos los datos y señales apuntan a que Facebook ha estado sobrevalorada, posiblemente sus acciones no valgan más de unos 20 o 25 euros, por lo que veremos los próximos días hasta qué niveles la acción sigue cayendo o por el contrario rebota y vuelve a coger impulso. Lo siento, no tengo una bola mágica. Pero lo que sí se es que Facebook es altamente dependiente de la publicidad, el 88% de sus ingresos proceden de su capacidad de absorción de la tarta publicitaria en la que millones de jugadores buscan hacerse con una parte del pastel. Hay muchas empresas en Internet que viven de la publicidad, están serios apuros y que buscan desesperadamente nuevas vías de ingresos para consolidar estructuras bajo un prisma digital. Facebook es o será una más.

La combinación en Facebook entre alcance, relevancia, contexto social e implicación de los usuarios proporciona a las marcas oportunidades para hacer branding y afiliación con los clientes. Es cierto que su publicidad ofrece otras características de las convencionales con extraordinarias posibilidades de segmentación, pero los resultados defraudan a nivel de retorno de inversión. Preguntar a General Motors. El gran desafío para las redes sociales es demostrar que sus anuncios son más efectivos que en cualquier otro entono web, y hasta ahora ninguna lo ha conseguido.

Facebook tiene que trabajar para encontrar fórmulas válidas que mezclen óptimamente el componente social de la red con los mensajes publicitarios y eso no es nada sencillo. Algunos anunciantes ni siquiera creen que sea una plataforma útil para la publicidad. Y gran parte de este desafío pasa por los teléfonos móviles, desde donde acceden a Facebook 425 de sus 900 millones de usuarios. La red social aún no ha encontrado una manera de recaudar ingresos en esta plataforma, por lo que será otra de las áreas donde tendrá que demostrar a los inversores de Wall Street que puede tener un modelo viable y sostenible a largo plazo. No sólo una moda.

Enlace | Consultar cotización de Facebook (FB: NASDAQ)