Categorías
Economía

La economía de la larga cola (long tail)


Me reconozco desde hace tiempo admirador de Chris Anderson, editor jefe de la mítica y prestigiosa revista digital Wired.

La expresión de larga cola (o long tail) se utiliza, para ciertas distribuciones estadísticas en las cuales la alta frecuencia o alta amplitud de las poblaciones es seguida por baja frecuencia o baja amplitud. Para que nos entendamos, una empresa que tenga un gran número de productos a la venta, aunque esos productos tengan un volumen bajo de ventas, acumulados pueden producir beneficios importantes.

Las nueve reglas de la larga cola:
– Ampliar la gama de productos y habilitar nuevos mercados de nichos.
– Dejar que los clientes hagan el trabajo. Crear productos para el consumidor, no para la empresa.
– Ampliar los canales de distribución para no perder a otros grupos de clientes que prefieren comprar mediante otros canales.
– Cada nuevo producto permite satisfacer los gustos de públicos diferentes.
– Los consumidores tiene preferencias y pueden valorar los productos de formas muy diversas. Un solo precio no es suficiente, las diferentes versiones de un producto deben ofrecerse también diferentes precios.
– Ofrecer información sobre patrones de ventas puede constituir una importante herramienta de marketing.
– Ofrecer alternativas en su cartera de productos y servicios.
– Confiar en la elección del mercado y adaptarse al mismo.
– Ofrecer productos y servicios gratuitos puede ser más rentable de lo que parece.

En ese sentido, Chris asegura que Internet es un medio que revoluciona el modo de consumo gracias a que la tecnología ahorra costos de almacenaje y de distribución de algunos productos.

Para tener una visión global quedaros con la siguiente cinco ideas que pienso que son claves para saber cómo será la economía del futuro:

1.- El modelo de negocio que funcionó durante el siglo XX no vale para la era de Internet.

2.- Internet es el primer mercado infinito de la Historia, un lugar en el que se puede vender todo y para todos sin importar cuánto ocupa o dónde está el comprador.

3.- El futuro de los negocios es el ofrecer productos gratuitos, en cualquiera de las seis versiones de gratuidad: freemium, publicidad, subsidios cruzados, coste marginal cero, intercambio de mano de obra y economía del regalo.

4.- Internet y los entornos digitales cambiaron las leyes de distribución y las reglas del mercado.

5.- Los costes en Internet tienden a cero.

Categorías
Economía

El octágono de los desequilibrios


Muchos países no cumplieron el modelo de crecimiento establecido por la Unión Europea entre los años 2001 y 2008. Causa de ello nos encontramos en una terrible crisis con recesión económica. ¿Qué cosas se han hecho mal? Demasiadas…

Todo empieza cuando el estado intenta mantener una estadidad presupuestaria, lo que induce a llevar pocas reformas en el gasto público. Además, el Banco Central Europeo efectúa una política monetaria expansiva, lo que mantiene los tipos de interés bajos, eso da más facilidades a los créditos, lo que produce un exceso de demanda sin control, principalmente de viviendas (sector construcción), es decir en bienes no productivos.

El exceso de demanda hace subir los precios (burbuja inmobiliaria), lo que hace aumentar la inflación respecto a los otros países de la UE, así se consigue una perdida de competitividad y un escaso crecimiento de la productividad. Esa inflación diferencial estimula las importaciones y dificulta las exportaciones, lo que se traduce en un déficit exterior creciente.

Finalmente, el octágono termina con recesión económica, es decir retrocesos del PIB (desaceleración de la actividad) y una caída en la creación del empleo. En definitiva, no se cumple el modelo optimo que promueve potenciar la demanda de inversión y demanda exterior. En España un crecimiento basado en el ladrillo no es sostenible, hace falta mucha más industria y potenciar los sectores con mayor crecimiento, como las energías renovables o las telecomunicaciones.

Categorías
Economía

La crisis subprime: causas y efectos

Tras cinco años de bonanza económica y superar los efectos de la burbuja tecnológica, nuestra economía vuelve a estar en estado de alerta por varias razones. Entre los riesgos y debilidades del sistema económico español, tenemos nuestra estructura industrial basada en la concentración del crecimiento en un sector como el de la construcción, enorme endeudamiento de las familias, dificultades para exportar, falta de productividad y falta de competitividad.

Dicho esto, toda la atención está centrada en la crisis financiera o crisis hipotecaria, más conocida como crisis subprime. El término subprime viene dado por un tipo de hipoteca que se presta en Estados Unidos para clientes de un elevado riesgo, es decir, clientes potencialmente insolventes a los que se aplica un tipo de interés mucho mayor que el del mercado.

La ventaja de nuestro sistema financiero es que las entidades de crédito no ofrecen este tipo de productos con tan elevado riesgo de insolvencia y estudian mucho más los perfiles de clientes, por eso se dice que estamos preparados para una crisis de este tipo, aunque en una economía tan globalizada los problemas de EE.UU. se transmiten a todos los mercados de forma inminente.

Todo esto provoca que los bancos no presten el dinero con tanta facilidad y ocasione una crisis de liquidez, por lo tanto la gente no tiene dinero, entonces disminuye el gasto y se reduce el consumo. Al reducirse el consumo, las empresas venden menos y obtienen menos beneficios, al tener menos beneficios tienen que despedir trabajadores y ajustar los salarios. El aumento del paro retroalimenta la crisis ya que la gente tiene menos dinero en el bolsillo.

Solución: Una bajada de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) ocasionaría una reducción de los costes financieros en las empresas y animaría a la gente a pedir más prestamos, lo que supondría un aumento del consumo.
Nota: La Reserva Federal Estadounidense (Fed) ya ha bajado esta semana los tipos de interés por miedo a una recesión en la economía americana.
Problema: La inflación, los altos precios de los productos y servicios, impide al BCE reducir los tipos al priorizar el control inflacionista de la Eurozona.

¿Por qué las bolsas caen? La bolsa es el reflejo de la economía. El miedo a una recesión en la economía americana junto a una crisis financiera e inmobiliaria, la reducción de los beneficios empresariales, la dependencia energetica petroleo, la depreciación del dólar que pone en peligro el crecimiento de la zona euro y un posible cambio de ciclo, los inversores no lo ven claro y fuerzan la tendencia bajista del mercado con fuertes ventas.