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El octágono de los desequilibrios


Muchos países no cumplieron el modelo de crecimiento establecido por la Unión Europea entre los años 2001 y 2008. Causa de ello nos encontramos en una terrible crisis con recesión económica. ¿Qué cosas se han hecho mal? Demasiadas…

Todo empieza cuando el estado intenta mantener una estadidad presupuestaria, lo que induce a llevar pocas reformas en el gasto público. Además, el Banco Central Europeo efectúa una política monetaria expansiva, lo que mantiene los tipos de interés bajos, eso da más facilidades a los créditos, lo que produce un exceso de demanda sin control, principalmente de viviendas (sector construcción), es decir en bienes no productivos.

El exceso de demanda hace subir los precios (burbuja inmobiliaria), lo que hace aumentar la inflación respecto a los otros países de la UE, así se consigue una perdida de competitividad y un escaso crecimiento de la productividad. Esa inflación diferencial estimula las importaciones y dificulta las exportaciones, lo que se traduce en un déficit exterior creciente.

Finalmente, el octágono termina con recesión económica, es decir retrocesos del PIB (desaceleración de la actividad) y una caída en la creación del empleo. En definitiva, no se cumple el modelo optimo que promueve potenciar la demanda de inversión y demanda exterior. En España un crecimiento basado en el ladrillo no es sostenible, hace falta mucha más industria y potenciar los sectores con mayor crecimiento, como las energías renovables o las telecomunicaciones.

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La crisis subprime: causas y efectos

Tras cinco años de bonanza económica y superar los efectos de la burbuja tecnológica, nuestra economía vuelve a estar en estado de alerta por varias razones. Entre los riesgos y debilidades del sistema económico español, tenemos nuestra estructura industrial basada en la concentración del crecimiento en un sector como el de la construcción, enorme endeudamiento de las familias, dificultades para exportar, falta de productividad y falta de competitividad.

Dicho esto, toda la atención está centrada en la crisis financiera o crisis hipotecaria, más conocida como crisis subprime. El término subprime viene dado por un tipo de hipoteca que se presta en Estados Unidos para clientes de un elevado riesgo, es decir, clientes potencialmente insolventes a los que se aplica un tipo de interés mucho mayor que el del mercado.

La ventaja de nuestro sistema financiero es que las entidades de crédito no ofrecen este tipo de productos con tan elevado riesgo de insolvencia y estudian mucho más los perfiles de clientes, por eso se dice que estamos preparados para una crisis de este tipo, aunque en una economía tan globalizada los problemas de EE.UU. se transmiten a todos los mercados de forma inminente.

Todo esto provoca que los bancos no presten el dinero con tanta facilidad y ocasione una crisis de liquidez, por lo tanto la gente no tiene dinero, entonces disminuye el gasto y se reduce el consumo. Al reducirse el consumo, las empresas venden menos y obtienen menos beneficios, al tener menos beneficios tienen que despedir trabajadores y ajustar los salarios. El aumento del paro retroalimenta la crisis ya que la gente tiene menos dinero en el bolsillo.

Solución: Una bajada de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) ocasionaría una reducción de los costes financieros en las empresas y animaría a la gente a pedir más prestamos, lo que supondría un aumento del consumo.
Nota: La Reserva Federal Estadounidense (Fed) ya ha bajado esta semana los tipos de interés por miedo a una recesión en la economía americana.
Problema: La inflación, los altos precios de los productos y servicios, impide al BCE reducir los tipos al priorizar el control inflacionista de la Eurozona.

¿Por qué las bolsas caen? La bolsa es el reflejo de la economía. El miedo a una recesión en la economía americana junto a una crisis financiera e inmobiliaria, la reducción de los beneficios empresariales, la dependencia energetica petroleo, la depreciación del dólar que pone en peligro el crecimiento de la zona euro y un posible cambio de ciclo, los inversores no lo ven claro y fuerzan la tendencia bajista del mercado con fuertes ventas.