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Phoneblok, el revolucionario smartphone modular


Desde pequeñito he sido fan de Lego, la empresa de ladrillos de juguete cuyo su sistema de bloques te permite construir cualquier estructura que pase por tu cabeza sin prácticamente límites. Los sistemas modulares son una brillante idea para el diseño y la personalización aplicables a muchas industrias. Si lo aplicamos los teléfonos móviles, ya tenemos un proyecto con nombre propio: Phoneblok, un teléfono completamente customizable, actualizable y reparable.

¿Te imaginas poder montar tu propio smartphone con piezas modulares? La idea es cuanto menos fascinante. Se trata de un smartphone formado por bloques que se conectan a una placa base principal. En la parte frontal se coloca la pantalla y en la parte trasera los bloques a elección del cliente. El resultado es un teléfono adaptado a las necesidades de cada usuario, algo que ningún fabricante todavía ha sido capaz de ofrecer con éxito.

El smartphone 100% personalizado

Si este proyecto sale a producción podría revolucionar uno de los mercados más calientes y competitivos del momento. De hecho, Apple, Samsung, HTC o Nokia ya se han interesado en su posible desarrollo. El usuario podría seleccionar el tamaño y por lo tanto duración de la batería, la potencia de la cámara, la capacidad de la tarjeta de memoria, la conexión Wifi o conexión 4G, entre otros de los muchos bloques que se pueden ensamblar al terminal con suma facilidad.


Lo genial de todo esto es que los bloques, al igual que las piezas de Lego, son fácilmente reemplazables ya sea porque se nos ha estropeado uno de sus componentes, se nos ha roto la pantalla o bien por qué queremos actualizarlo debido a que se ha quedado obsoleto. Es decir, podemos mejorar la tecnología de nuestro teléfono móvil sin tener que tirarlo a la basura y comprarnos uno nuevo como hasta ahora veníamos haciendo. Simplemente se trata de cambiar las piezas que queramos o necesitamos según nos convenga.

BlokStore: la tienda de hardware para tu móvil

PhoneBloks no solamente sería un dispositivo al uso, sino que además tendría un elemento clave alrededor del cual se montaría un ecosistema con tremendo potencial de negocio: la tienda online BlokStore. Siguiendo el concepto de la App Store o Google Play donde podemos descargar aplicaciones para complementar las funciones de nuestro smartphone, la store de PhoneBloks estaría compuesta por piezas intercambiables que los fabricantes y desarrolladores pondrían a tu disposición. Tan solo tendrías que entrar en la BlokStore, seleccionar el componente que necesitas, comprar el que más te guste teniendo en cuenta sus características y esperar a que te llegue a casa para tu mismo conectarlo en cuestión de segundos.


El proyecto de Phoneblok es prometedor y ya ha conseguido toda la financiación necesaria para hacerlo realidad a través de la plataforma Thunderclap. Phoneblok es un concepto novedoso, una revolución tecnología móvil en toda regla que pretende acabar con la obsolescencia a base de bloques, algo que reducirá la contaminación de desechos electrónicos de la que poco se ha hablado aunque está causando innumerables problemas ecológicos y mejorará, todavía más si cabe, la experiencia del usuario.

Los dispositivos electrónicos no se habían diseñado para durar. Hasta ahora.

Para más información | Phoneblok (a phone worth keping)

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Google Glass: problemas de privacidad, prohibiciones y censuras antes de su lanzamiento


No me gusta la censura. Creo que a nadie le gusta. Bueno sí, a los gobiernos les encanta, de hecho forma parte de su estrategia para controlar a los ciudadanos. Si hay algo que se les escape de las manos o reduzca su poder, simplemente lo prohíben y problema solucionado. Pues no, esa actitud más propia de un sistema dictatorial no debería aceptarse. El caso de las Google Glass es similar en cuanto a prohibiciones y censuras, aunque con muchos matices.

El nuevo dispositivo de Google ya es uno de los gadgets más censurados de la historia, incluso meses antes de su lanzamiento al mercado previsto para el próximo año 2014. Por los detalles que se conocen, su tecnología brindará la posibilidad de tomar fotos, videos, realizar búsquedas, trabajar con realidad aumentada y usar infinidad de aplicaciones solamente usando la voz o pequeños movimientos de cabeza.


Pero a pesar del avance que supone, la polémica y el debate no han hecho más que comenzar. En Estados Unidos diversos bares y restaurantes ya las han prohibido para evitar violaciones de privacidad. Si otros siguen sus pasos, en breve muchos otros establecimientos, así como cines, museos o edificios públicos, prohibirán su uso y en los accesos se instalaran controles para asegurarse de que un usuario no activa la función de la cámara o audio.

El principal problema de las Google Glass es que cualquiera que las lleve puestas puede estar grabándote sin que te des cuenta, si bien aseguran que incorporará un LED que indique cuando la función de grabación está activada, la lucecita puede perfectamente pasar inadvertida. Conservar la privacidad personal va a ser una utopía dentro de muy poco, para muchos, una batalla ya perdida.

Sabemos que si alguien nos apunta con un móvil o una cámara seguramente nos esté haciendo una foto o grabando un video sobre lo que hacemos, lo puede hacer de escondidas, pero es más fácil detectarlo y pedirle que no lo haga. No ocurre lo mismo, sin embargo, con unas gafas que a priori vamos a llevar siempre puestas. ¿Quién dijo que las lentes de contacto estaban de moda?

La realidad aumentada también es algo que puede tener mucho sentido en el porno y dotar a la industria de una nueva dimensión. No obstante, esta vez ha sido Google quien ha censurado su uso para tales fines. Tras el lanzamiento de alguna que otra aplicación y videos con actores llevando las Glass en pleno acto, la compañía advirtió que no quería que se relacionase su último gran producto con la industria del sexo explícito. Otra puerta cerrada a cal y canto.

Pero las prohibiciones no terminan aquí. Ahora en las carreteras, al menos inglesas, hay un nuevo aviso: “Si usas Google Glass, no conduzcas”. El departamento de transportes de Reino Unido ha querido legislar antes de que salgan a la venta las Google Glass, prohibiéndolas a todos los conductores. Al parecer, están convencidos que el uso de las gafas que la compañía de Mountain View está terminando de testear pueden traducirse en un aumento de accidentes ocasionados por las distracciones al volante. El conductor que infrinja esta norma será multado con 60 libras y perderá tres puntos en su carnet de conducir, lo mismo que si te cazan con el teléfono móvil en la oreja.

Otra cuestión no menos importante, dejando de lado temas de privacidad, es la seguridad. Las Google Glass no disponen de ningún sistema de autenticación y estoy seguro que no deben ser muy complicadas de hackear, de modo que una persona no autorizada conseguiría literalmente ver y escuchar lo mismo que tú en tiempo real. Casi como en las mejores películas de ciencia ficción.

Las Google Glass son sin duda un producto revolucionario, un cambio de concepto en la forma de comunicarnos y con innumerables aplicaciones en campos tan importantes como la medicina o la educación. Pero se trata de un dispositivo muy diferente al tipo de gadgets que estamos acostumbrados a llevar en nuestros bolsillos. La implantación real y adaptación está por ver. Gran parte del éxito dependerá de la cantidad y calidad de app nativas que se desarrollen, las cuales determinarán el nivel de uso del dispositivo.


Tengo mis dudas en que vaya a ser un producto de uso masivo como muchos apuntan, sinceramente no veo a todo el mundo por la calle con estas gafas puestas. Quizás terminen siendo un complemento, del mismo modo que las gafas de sol solamente se ponen cuando molesta el sol. Bueno quizás sea un mal ejemplo, hay quienes las llevan todo el día puestas. Veremos si sucede lo mismo con las Google Glass, estoy impaciente por saberlo y por probarlas.

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Hay que aprender a programar desde niños


Después de avisar (y no soy el único) que los robots están tomando el control del mundo, lo único que podemos hacer para evitar su “dominio absoluto” es aprender a programarlos. La importancia de poseer habilidades de programación va cogiendo cada vez más sentido y en Estados Unidos se lo han comenzado a tomar muy en serio, pues se están planteando introducir esta materia como asignatura obligatoria en las escuelas desde el nivel elemental.

Mientras algunas escuelas españolas todavía cuentan en sus aulas con equipos informáticos más propios de la Segunda Guerra Mundial que de la era post-moderna, otros países han gastado grandes cantidades de dinero en ordenadores eficientes y potentes sabiendo que no son un simple gasto, sino una inversión de futuro, es decir, herramientas tecnológicas fundamentales para la educación en las escuelas y para que los alumnos desde edades más tempranas se familiaricen con ellas y aprendan a dominarlas con soltura.

Vivimos en un mundo donde la tecnología y la computación están por todas partes. Todos aquellos que no desarrollen habilidades de programación quedaran fuera del mercado laboral en no muchos años. En Estados Unidos ya son conscientes de que esos conocimientos determinarán la competitividad y productividad futura. Si quieren seguir siendo el país más poderoso del mundo, la estrategia pasa por enseñar a codificar. Tomemos ejemplo y hagamos lo mismo antes de que sea demasiado tarde y nos volvamos a quedar en la cola. ¿No tenemos reformas educativas cada cuatro años? Pues al menos hagamos algo bien.

Por cierto, no te pierdas el siguiente video donde verás muchas caras conocidas que lo anuncian, de hecho lo venden como si programar fuera como tener superpoderes. Quizás no tanto, pero casi.

Enlaces altamente recomendados (en inglés):
No jobs? Just learn to code
Why all our kids should be taught how to code
NYC coding program pushes for computer science curriculum
Code.org Launches To Help Make Computer Programming Accessible To Everyone