Cómo gestionar una start-up para que crezca



¿Cuál es el secreto del éxito de una start-up? ¿Qué lleva a una pequeña empresa a copar de la noche a la mañana todos los titulares? ¿Cómo se convierte un “enano” en “gigante? A continuación enumero las diez reglas del éxito de una start-up:

1. Buscar cambios relevantes en el entorno
Antes de aventurarse en la creación de una start-up, debemos hacernos las siguientes preguntas: ¿qué es posible o necesario ahora que antes no fue posible? y ¿puede un nuevo producto o servicio ocupar un segmento de mercado ya existente o crear uno nuevo?

2. Fijar objetivos ambiciosos
Independientemente de si una start-up cuenta con mucho o poco capital, ésta debe tener objetivos ambiciosos. Fijar grandes metas es desarrollar un producto o un servicio desde cero para crear un nuevo segmento de mercado o dominar uno ya existente.

3. Tejer una red en torno a la start-up
La gente tiende a pensar que detrás de toda start-up exitosa se esconde un único empresario con ideas grandiosas. Sin embargo, la realidad es muy distinta. El camino hacia el éxito se construye entre varios. Por eso, los emprendedores más exitosos aprenden a rodearse desde el principio de los mejores consultores, inversores, empleados y clientes.

4. Estar preparado para la buena y la mala suerte
En una aventura empresarial, el emprendedor debe estar preparado en todo momento para los golpes de buena suerte y también para los golpes de mala suerte. Tienes buena suerte cuando descubres de manera inesperada la gran oportunidad que necesitas para ir rápidamente hacia adelante. Y tienes mala suerte cuando tu primera idea fracasa, lo cual no significa derrota, sino que necesitas un plan B.

5. Ser flexible y constante
La creación de una start-up requiere de constancia y paciencia. El emprendedor debe ser fiel a su visión y simultáneamente estar atento al momento en que ésta puede tomar forma. Es decir, hay que ser perseverante con la idea y al mismo tiempo mostrarse flexible ante eventuales cambios.

6. Lanzarse a la aventura empresarial con tiempo suficiente
Limar un nuevo producto o servicio hasta el último detalle es una pérdida de tiempo. De esta manera, se malgastan recursos y se descuidan problemas reales. Es mejor, lanzar el producto o servicio al mercado lo antes posible.

7. Ambicionar objetivos y aprender del entorno
Hay que mantenerse fieles a los objetivos de la start-up, pero tampoco seguir de una manera ciega una determinada teoría. Lo mejor es lanzar el producto o servicio de la compañía lo antes posible al mercado para aprender de la manera en que el consumidor lo utiliza. En función del feedback que recibamos pora parte del cliente, sabremos si tenemos que variar o no nuestros objetivos iniciales.

8. El producto es importante, pero la distribución del producto es más importante
Sin una buena distribución, un producto está abocado a la muerte. Un producto excepcional necesita de un sistema de distribución también excepcional para llegar a millones de clientes.

9. Contratar el personal adecuado
Cuando se funda una start-up, nace también una determinada cultura empresarial. La vieja idea de que hay que contratar personal con experiencia no se aplica al ámbito de las start-ups. Y es que las experiencias del pasado no nos ayudarán en el presente. Una start-up hace cosas diferentes que nunca antes se habían hecho antes y por eso no necesita gente experimentada, sino gente que esté dispuesta a aprender rápido.

10. Las reglas para las start-ups son sólo guías
A la hora de fundar una start-up no hay que aferrarse demasiado a lo que hayan hecho otros antes de nosotros. Los emprendedores son “inventores”, crean productos y servicios novedosos y, por lo tanto, tienen a menudo su propio manual de instrucciones.

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