Cuando me muevo por empresas soy de los que se fija en los pequeños detalles, siempre hay alguien que destaca por encima de los demás pero a veces es pura imagen. Prácticamente en todas las empresas hay trabajadores anónimos que habitualmente pasan desapercibidos, no tienen una imagen especial que los distinga del resto, e incluso pueden pasar a simple vista por personas de bajo nivel, pero lo cierto es que cuando los conoces resultan brillantes en su trabajo.

Puede que seas sea una de esas personas que se dejan la piel en su trabajo y tus compañeros lo sepan, e incluso lo valoren por tus aportaciones al grupo, pero te falta algo, saber venderte a tus superiores para conseguir llegar lejos. Si estás harto de que otros se pongan siempre las medallas, cuando eres uno de los principales artífices de los logros de la compañía, no te lo pienses dos veces y pasa a la acción.


Si eres es de la clase de profesionales que tiene mucho que “vender”, pero no sabes cómo hacerlo, aquí van algunos consejos que pueden cambiarte la vida y en consecuencia, posiblemente la carrera:

Debes tener muy claro cuáles son sus propios éxitos. Y tienes que transmitirlo sutil pero claramente. Muchas personas muestran una gran resistencia a hacerlo. Se trata de algo cultural y que lleva a que esté mal visto dedicarse a las propias alabanzas. Es bueno hacer networking y también lo es comunicar lo que uno hace.

Ten en cuenta que hay empleados excelentes a los que sus capacidades y virtudes no les sirven de casi nada porque son prácticamente invisibles dentro de la organización. Saber venderse implica saber moverse por la empresa para conseguir lo que usted quiere. Debes considerarte como un producto al que hay que poner precio, nombre y envoltorio. Y saber qué bondades se pueden destacar con respecto a otros profesionales similares a ti.

Es necesario tener muy claro que la construcción de una marca personal sólida no tiene que ver con decir a la gente lo bueno que uno eres, sino que está relacionado con mostrar a los demás los grandes logros obtenidos con trabajo y esfuerzo.

Lo primero que se debe hacer para construir una reputación es confiar en uno mismo. Cuenta tu historia y ten siempre preparada la información acerca de quién eres y qué has hecho. Debes ser auténtico, siempre con la verdad por delante, eso te llevará a ganarte la confianza y el respeto de los demás, y sin duda a construir una reputación sólida. Hace branding personal es rentable.