La imagen de marca es para una empresa, lo que la reputación para una persona. Está claro que el branding puede mejorar nuestra imagen, pero es todavía más importante conocer cuál es el mejor camino para desarrollarlo de forma efectiva. Crear una marca y lograr que sea recordada y reconocida a simple vista por millones de personas es probablemente uno de los mayores desafíos a los que se puede enfrentar el departamento de marketing de cualquier empresa.

Y sin embargo, es quizás uno de los pilares a los que menos atención suelen prestar las pymes, entre otras cosas porque no tienen ni los recursos ni el personal necesario como para desarrollar una imagen y un branding que les permita desmarcarse de su competencia. Los que se dan cuenta de su importancia y lo trabajan desde sus inicios, tendrán más probabilidades de éxito a largo plazo.


Detrás de cada empresa, de cada marca, hay una historia que merece la pena ser contada. De modo que lo primero es contar quienes somos, cómo fueron nuestros orígenes y cuales fueron nuestros primeros pasos. ¿Por qué no compartir nuestra historia? Básicamente porque nuestra audiencia, nuestros clientes, nos van a conocer más, van a saber de dónde venimos, el camino que hemos recorrido, y eso nos hace ser personas, nos van a “humanizar”.

Mentiría si dijera que el logo de una compañía no es importante. El logotipo juega un papel fundamental en cualquier estrategia de branding, porque transmite el mensaje con el que queremos asociar a nuestra empresa. Depende de su diseño y colores podremos generar confianza y resaltar unos valores sin apenas decir nada. Además, debería estar presente en todo nuestro material corporativo.

Lo fundamental para que una estrategia de branding funcione es que sea consistente y coherente. Nuestro público ya nos conoce y sabe lo que podemos ofrecerla. Para hacerle la vida más fácil debemos mostrarle siempre los mismos colores, las mismas opciones, el mismo tipo de envase, etc. Todo ello servirá para crear una imagen consistente y sólida que nos represente. Esto no quiere decir que no podamos cambiar nunca, ni introducir mejoras, todo es cuestión de saber cómo hacerlo.

Otra forma de mejorar nuestra imagen de marca es pasar por ser reconocidos como expertos en nuestra materia/sector. Ser considerados como expertos nos ayuda a mejorar nuestra credibilidad y como consecuencia, mejora nuestra imagen. La mejor forma de conseguirlo es escribir artículos de interés sobre nuestro nicho, participar en foros especializados, acudir a conferencias y hacer mucho networking.