Todos cometemos errores y cometerlos está bien. O eso dicen. Forma parte del aprendizaje. Pero estarás de acuerdo conmigo que cuando esos errores te cuestan dinero, una fortuna en el peor de los casos o los ahorros de toda tu vida, la sonrisa desaparecerá de tu cara seguramente por un tiempo. ¡Y quien sabe si la recuperarás!

Es por eso que en esta entrada quiero repasar algunos de los grandes errores que muchos pequeños inversores han cometido alguna vez, entre los que me incluyo. Como aprender en bolsa a base de errores puede costarte muy caro, este artículo no te costará ni un euro. Lo escribo para ti gratis aunque si llevas ya unos años invirtiendo seguramente no aprendas nada nuevo. Avisado estás 😉


1. Invertir dinero que necesitas a corto plazo

En bolsa es más fácil ganar a largo plazo que a corto plazo. Las apuestas siempre son más seguras a 5 años vista que a 10 días vista. Por lo tanto olvídate de utilizar dinero que vayas a necesitar en poco tiempo. Aquí me viene de maravilla citar una gran frase de uno de mis referentes Warren Buffet:

Solamente compra algo con lo que puedas estar a gusto si el mercado cierra durante 10 años.

2. Invertir sin saber lo que se compra

Cuando vas al supermercado normalmente antes de comprar cualquier producto lo analizas y lo comparas con otros de la misma categoría. No solamente te fijas en el precio, también en la marca, las calorías que lleva si es algo de comida, el envoltorio, la fecha de caducidad, etc.

En bolsa tenemos que salir a comprar con la misma filosofía, no podemos comprar lo primero que nos pase por la cabeza o la primera recomendación que leas en un foro de bolsa. Antes de invertir hay que hacer un arduo trabajo de investigación y análisis para determinar si realmente el valor es interesante para tenerlo en cartera y encaja dentro de nuestra estrategia de inversión.

3. No tener paciencia

Puedes no tener ni idea de bolsa, pero si tienes paciencia tienes mucho ganado. No hay que precipitarse en las operaciones, muchas veces es mejor esperar que realizar una orden a destiempo. El precio de las acciones fluctúa diariamente por lo que no debemos dejarnos llevar por el pesimismo si al día siguiente de comprar ya estamos en rojo. Si has comprado tras haber realizado un análisis confía en tu apuesta.

4. Meter todos los huevos en una misma cesta

El típico error de manual que hace referencia a la diversificación. Entrar en renta variable supone asumir riesgo de pérdida de capital. Precisamente la diversificación lo que hace es minimizar el riesgo del total de nuestra cartera. Si compramos valores de compañías que operan en diferentes sectores y mercados estaremos menos expuestos a riesgos puntuales. Proteger el capital que es un bien escaso es esencial si uno quiere continuar en el mundo de la inversión.

5. No seguir una estrategia

Es muy simple: si no tienes estrategia estás perdido. Por ejemplo, comprar acciones de empresas que reparten dividendos para generar ingresos pasivos es una estrategia. Pero invertir en compañías de forma aleatoria porque esas empresas nos caen en gracia es un error importante que muchas personas cometen.

A modo de anécdota, el otro día hablaba con un amigo y me contaba que había comprado acciones de Adolfo Domínguez porque le gusta mucho ese diseñador. De hecho, me dijo literalmente: “mi mujer se compra toda la ropa en AD, tienen muy buena calidad y estoy seguro que van a crecer mucho”. Sinceramente me tuve que aguantar la risa. Quizás si su mujer se deja todo el sueldo en ropa sí que vayan a crecer.

En cualquier caso, me consta que mucha gente compra acciones de empresas porque utilizan sus productos o servicios. Es una estrategia, pero no es válida para invertir en bolsa, pues no están analizando realmente esa inversión desde un punto de vista fundamental y de generación de valor.

6. No conocerse a uno mismo

Conozco a gente que ha dejado de invertir en bolsa porque las posiciones le quitaban el sueño de forma recurrente. En efecto, no todo el mundo está preparado para gestionar el riesgo y asumir la volatilidad inherente de los mercados financieros. Nuestro cuerpo no está acostumbrado. Tendremos que modificar la estrategia y ajustarnos a lo que somos capaces de tolerar. De esta manera evitaremos errores debido a la presión psicológica que influye mucho en nuestras operaciones en bolsa.

7. Promediar a la baja cuando está todo perdido

Imagina que compras acciones de una empresa porque tras analizar datos, ratios, fundamentales y otros factores determinas que puede ser interesante darle entrada a tu cartera. Pero de pronto en la siguiente presentación de resultados se conoce que forma inesperada las ventas han caído en picado, los gestores recortan las previsiones de crecimiento para los 5 próximos años, la deuda se ha disparado debido a un problema de generación de caja y hay cierta incertidumbre a nivel regulatorio sobre el sector en el que opera.

¿Asumes pérdidas y vendes? Quizás sea lo más inteligente llegados a este punto…

Pero muchas veces para no perder se mantiene la posición e incluso se compra más para promediar a la baja. Otro error de manual que el 90% de los inversores hemos cometido alguna vez. Promediar a la baja es recomendado cuando los fundamentales de la empresa siguen siendo igual de buenos que cuando compraste, de lo contrario incidir en las compras supone ahondar más en este error que generará nuevas minusvalías.