Destapando la estafa o timo de la ceremonia té en Shanghái

Hace cinco días fui víctima de una estafa en Shanghái (antes de continuar leyendo te sugiero que, si no lo has hecho ya, leas primero la entrada anterior para entender todo lo que explico de aquí en adelante) y como no estoy acostumbrado a que me tomen el pelo o me roben, ya he visitado los lugares más interesantes de la ciudad y me sobra tiempo, he decidido investigar más a fondo sobre esta red de estafadores que está desplumando a los turistas a golpe de té. Y como yo he sido uno de ellos, me voy a tomar esa molestia.

Antes de nada quiero decir que estoy de viaje, llevo solamente una mochila y no dispongo del equipamiento que me gustaría para conseguir buen material con el que documentar esta investigación. Todas las fotos y videos publicados en este artículo han sido obtenidos con mi iPhone. Por otro lado, quiero dejar constancia que, como cualquier policía o periodista que pretenda destapar una red que está llevando a cabo actividades ilegales, estoy poniendo en riesgo mi integridad física.


La sensación de haber sido estafado os aseguro que es sumamente desagradable y uno se plantea muchas cosas, especialmente la noche siguiente en la que no puedes dormir. Te lo puedes tomar muy mal y buscar venganza, considerar que has sido simplemente desafortunado, estar avergonzado y no contárselo a nadie por miedo a quedar señalado, intentar evitar que otras personas sean estafadas o mediante trabajo de campo investigar cómo se articulan los timos y quiénes hay detrás de ellos. Yo he tomado las dos últimas opciones. A continuación explico todos los pasos que he seguido.


Mi primer movimiento ha sido regresar al lugar donde los estafadores contactaron conmigo, esto ha sido en People’s Square, pero no ha habido rastro de ellos ni en ese punto ni por las cercanías. Asumo que van rotando posiciones, cuando estafan a alguien no regresan al mismo punto de captación hasta pasado cierto tiempo, normalmente hasta que el estafado abandona la ciudad o el país. En mi caso me preguntaron hasta cuándo me quedaba en Shanghái por lo que saben perfectamente cuando pueden regresar a esa posición de captación sin correr el riesgo de cruzarse conmigo.

Por otro lado, he intentado encontrar el lugar donde me llevaron. Mi idea inicial era acceder al establecimiento, hablar con algún responsable, si es que lo hay, mostrar mi disconformidad por el precio cargado en la factura, claramente una estafa, y reclamar que se me devuelva el dinero o al menos parcialmente. Probablemente hacer eso sea una ingenuidad pero dialogar es lo que el sentido común me dice que se debería hacer en primera instancia sin tener que llegar a mayores. No obstante, lamentablemente no he tenido la ocasión porque no he encontrado el lugar exacto donde me llevaron.

En los próximos días cuando aparezca el cargo en mi cuenta bancaria intentaré, si es posible, rastrear la posición de la ATM (localizada). En mi caso eran seis estafadores, todos me hablaban al mismo tiempo, me hacían preguntas una detrás de otra y eso me hizo andar despistado. Recuerdo que entramos en una especie de galería o pequeño centro comercial, subimos unas escaleras mecánicas y accedimos al establecimiento donde al final de un estrecho pasillo se abrieron unas puertas correderas que daban a la sala donde me mostraron la tea ceremony o tea performance, se conoce de las dos maneras por igual.

En mi intento frustrado por encontrar el lugar donde me estafaron esos 144 euros vuelvo a la estación de metro, en las salidas están los principales puntos de captación y justo a mi derecha observo como una mujer joven y un hombre que están hablando me ven, turista localizado, rápidamente se separan, él se sienta en un banco y ella se pone en medio de mi camino mirando el teléfono móvil. La esquivo por detrás, se gira y me lanza “hello handsome boy” (hola chico guapo). Me sigue unos metros y me pide que le saque una foto. Siempre la misma estrategia. La ignoro por completo.

Por un momento estuve a punto de darme la vuelta y seguirle el juego. Hacerles perder el tiempo hasta el final de la ceremonia y después no pagar sería una buena forma de devolverles en cierta manera la mala experiencia que me hicieron pasar y al mismo tiempo al estar ocupados conmigo evitaría alguna que otra estafa. Sin embargo, esta posibilidad ya no la tengo porque me conocen, mientras estaba tomando té el día de la estafa uno de ellos me tomó una foto repentinamente sin venir a cuento, en ese momento no sospeché, luego me di cuenta que es para tener fichados a los ya estafados. De forma muy inteligente, lo que hacen es distribuir fotos de turistas recién estafados a toda la red de captadores que están en las calles para evitar llamar su atención de nuevo y protegerse de ellos en el caso de que alguno se les acerque en busca de venganza. Más adelante os contaré cómo se protegen.

Al cabo de unas horas regreso al mismo punto anterior cercano a la salida del metro, de nuevo veo a la mujer sentada en un banco esperando cazar a su nueva presa. Me acerco por detrás para que no me vea pero con muy mala fortuna su compañero me descubre por el lado opuesto y me cruzo con él (ver video inferior). Hablan entre ellos y se me quedan mirando unos segundos con cara de pocos amigos. Pero disimulan y siguen a lo suyo. Me siento cerca de un árbol a escasos 10 metros detrás de ellos, se muestran incómodos y van girando la cabeza constantemente. Yo los miro fijamente, saben que estoy allí por ellos.


El estafador aparece por la izquierda, viste camisa con manga corta, pantalones negros largos y sosteniente una botella de agua.

Tres minutos más tarde se pasea por delante una mujer que se convierte en su nuevo objetivo. Se acercan a ella y le piden que les saque una foto. No se niega, lo hace y evidentemente la cosa no queda aquí, la estafadora comienza a hablar con ella mientras el hombre no deja de mirarme. Esbozo una ligera sonrisa y asiento con la cabeza, estoy contento porque voy evitar que la estafen. Pero tan pronto muestro mis dientes el hombre saca de su bolsillo su teléfono móvil y realiza una llamada. Se le ve bastante alterado. Yo simulo una llamada también y me desplazo sin perder distancia.

Descubro que los captadores callejeros o estafadores no están solos. En cada punto de captación hay al menos dos personas, siempre hombres, que les cubren las espaldas en caso de necesidad. Es evidente que en ese momento yo era una amenaza. Ellos son muchos y yo estoy solo y no en casa precisamente. Tengo todas las de perder. En ese momento les hago una foto (ver inferior) y de pronto a media distancia se detiene un hombre en medio mirándome fijamente que me impide tener visión de la turista a punto de ser estafada. Retiro contacto visual para no entrar en conflicto o situación violenta. Quizás seis segundos después vuelvo a mirar y ya no están. Me alarmo pero los localizo, están cruzando la calle. Los tengo lejos, salgo corriendo y los veo que entran con la turista (los tres) en el parking de un hotel el cual tiene una salida a un callejón trasero. Los pierdo y me lamento. La podía haber avisado antes de que se me escaparan.


En segundo plano se puede ver a la turista con camiseta azul y los dos estafadores tratando se simpatizar con ella.

Pero no desisto, sé que voy a tener otra oportunidad. El centro turístico de Shanghái es muy grande, las calles son anchas y los parques inmensos, te puedes perder en ellos. Quizás me ha dado tiempo de cubrir el 40% de la zona y he localizado 10 puntos de captación. Eso se traduce en que pueden haber perfectamente 25 puntos de captación en total. Algunos son temporales mientras que en otros puntos calientes como salidas de metro siempre hay alguien al acecho. Calculo que cada grupo de captación puede estafar siendo conservadores (puesto que en temporada baja puede ser menos) a 3 turistas diariamente. Y que de media estafan entre 700 y 1000 yuanes, al cambio actual, entre 84 y 120 euros. Eso se traduce que esta red de estafadores se embolsa fácilmente y como mínimo más de 6.000 euros diarios.

Estamos hablando de 2,3 millones de euros anuales limpios de paja y polvo. Está claro que parece un negocio suculento, especialmente en China donde el salario medio apenas supera los 400 euros mensuales, y que por desgracia no seré yo quien lo vaya a derrocar, pero os puedo asegurar que no por falta de ganas. En los pocos días que llevo aquí también he detectado otras actividades ilegales, algunas ya más conocidas, en diversas ocasiones me han ofrecido por la calle sexo, algunas veces en forma de masaje, y todo tipo de drogas. Sin tener datos encima la mesa, probablemente las redes dedicadas a estas actividades hagan bastante más fortuna que los del té. Pero éstos últimos siguen siendo igual de ilícitos.


Dos estafadoras justo delante de la salida del metro esperando a que se acerquen turistas, una de ellas con paraguas y su compañera mirando su teléfono móvil.

Volviendo a la investigación. Esta vez me dirijo al centro de People’s Square, parece que le he cogido gusto a ese lugar, donde hay cuatro salidas de metro apuntando al centro de la plaza. Quizás sea porque ya haya desarrollado un olfato especial, pero no me ha sido nada difícil localizar los puntos de captación. He encontrado dos, uno formado por dos chicas bastante jóvenes y otro formado por cuatro también chicas post adolescentes. Ambos ligeramente distanciados pero en el mismo epicentro de la plaza. Curiosamente y a pesar de que he pasado muy cerca de ellas no me han reclamado. Esto me ha hecho sospechar y de pronto confirmar que toda la red estaba ya avisada de que un hombre de unos 28 años, con barba marcada, pelo corto, estatura media y con cara de ser de Barcelona (ese soy yo) estaba rondado por la zona y no precisamente para hacer amigos. Tengo que reconocer que la camiseta mostaza y los pantalones cortos azules no me han ayudado mucho a camuflarme.


En esta toma se puede ver como las estafadoras intentan ganarse la confianza de un turista (es el que lleva el iPad en la mano) que es perseguido por ellas hasta que accede a la estación de metro. El hombre con camiseta blanca y araña negra que se acerca por la derecha es uno de los que vigilan y protegen a las chicas. Al verme que estoy grabando, se acerca a mi, se sienta a mi lado y se me queda mirando en un intento de intimidarme. Yo continúo con la grabación.

De nuevo tenían al enemigo en la plaza y nunca mejor dijo. Pero no iba a desistir, quería saber cómo actúan exactamente, dónde llevan a sus víctimas y al poder ser evitar alguna estafa. Con eso me iría a la cama contento, satisfecho y aumentaría mi karma. Tengo que decir que he sido consciente en todo momento donde me estaba metiendo pero desconozco hasta donde pueden llegar los miembros de esta red de chinos estafadores para proteger su lucrativo negocio. En China son millones, muere uno y no se nota. La vida sigue. Para ellos aquí sobra gente. Yo claramente sobraba.

A pesar de ello he tomado asiento para ver el espectáculo, he aprendido que la captación es todo un arte. Los piropos vienen y van, así como las miradas e incluso utilizan el paraguas, que normalmente llevan para protegerse del sol, para moverse de forma sugerente delante del turista en el caso de que sea varón, casi a modo de baile. Van haciendo fotos a los edificios colindantes para hacer creer a sus víctimas potenciales que ellas también son turistas. Sonríen mucho. Saben palabras y expresiones en casi todos los idiomas. Todo eso impacta al turista extranjero que le cae en gracia, se deja llevar por la interesada amabilidad de las chicas y sin saberlo le acerca a ser el nuevo estafado.


A la izquierda tres turistas sacando una foto a las cuatro estafadoras.

Tengo que confesar que en la plaza de People’s Square mientras estaba viendo el desfile de turistas a punto de caer en las redes de estas desalmadas me ha sido complicado mantenerme en todo momento en una posición segura. No estoy entrenado para ello, aunque tengo un buen instinto de supervivencia. No solamente he localizado a las captadoras sino que también me he cruzado miradas con al menos tres hombres que estaban en diferentes puntos estratégicos controlando que las jóvenes estafadoras hicieran su trabajo sin contratiempos. Tenía varias alertas a diferentes ángulos de visión y los hombres se iban moviendo intercambiando posiciones. Era imposible tener absolutamente todo controlado y que nadie me pillara por sorpresa. A diferencia de ellos, a mi nadie me estaba cubriendo las espaldas.


El hombre sentado en cuclillas en primer plano es otro de los protectores, no participa directamente en las estafas, está para controlar a las chicas y se acerca de vez en cuando para dar algunas indicaciones a ellas que están sentadas a su derecha muy pendientes de localizar a otro turista.

A todo ello un nuevo turista entra en escena y las captadoras están tan cerca de mi posición que incluso escucho al hombre decir que habla español. No voy a repetir que utilizan exactamente la misma estrategia que en todos los casos anteriores. Parece que lo convencen. Es mi momento. Mientras sigo sentado, observo cómo se dirigen hacia las escaleras para salir de la plaza, me levanto, voy hacia allá y pongo a grabar video en mi iPhone que lo llevo en la mano. Me apresuro esta vez decidido en que no se van a salir con la suya. Los alcanzo cruzando la calle. Entran las cuatro estafadoras y el turista en un centro comercial. La historia me suena.

Apenas cuatro pasos tras entrar en el interior me aproximo al turista cuando de pronto una de las estafadoras no solamente me ve, sino que además me reconoce. Me desplaza con el brazo evitando así que me pueda comunicar con el turista. Lo hace varias veces y se pone delante de mi para impedir que lo alcance. Pero no lo consigue, le supero y le se lo digo delante suyo. Todo sucede muy deprisa. Le comento que no confíe en ellas, que son estafadoras, que las he visto actuar en la salida del metro, que le quiero alertar y ayudar, que por favor me haga caso. Se queda bastante desconcertado. Le pregunto de dónde es y me responde que de México. Por el acento me dice la verdad. Mientras hablo con el turista mexicano, una de las estafadoras se coloca detrás de mi y se pone a hablar por teléfono. A pesar de no entender ni una palabra de chino sé que claramente está avisando a sus protectores. El tiempo corre en mi contra.

Se dan cuenta que las estoy grabando con el iPhone, una de ellas se cubre la cara, les digo que saluden a la cámara, doy la mano al compañero mexicano y me despido apresuradamente. Soy consciente que ellas no están solas, tienen cerca a varios hombres que las protegen y puedo estar en peligro. Les he levantado delante de sus narices una estafa que tenían casi segura y lo he documentado. Estoy seguro que esto no les ha hecho ninguna gracia. Salgo del centro comercial y rápidamente me dirijo a la estación de metro, allí dentro perdido entre la multitud estaré a salvo.


El turista mexicano es el que viste con un polo negro y pantalones tejanos. Lleva además un mapa en la mano. Cruzando el paso peatonal las estafadoras quedan a su izquierda. Disculpad por la calidad de la imagen pero no estoy pendiente de la grabación.

Cómo actuar en el caso de haber sido estafado

Si has sido estafado/a en un ataque de ira no busques venganza, si usas la violencia saldrás perdiendo y mucho. Si has pagado con tarjeta de crédito comunica lo antes posible a tu banco o entidad financiera que bloqueen la operación argumentado que te han estafado. No obstante, ahora te dicen que solamente aceptan tarjetas de bancos chinos y como tú obviamente no tienes te obligan a pagar en efectivo.

Si has ido a sacar dinero a una ATM para pagarles, lo único que puedes hacer es denunciarlo primero a la embajada de tu país, luego ir a la policía y decir que te han forzado a sacar dinero. Siempre alguno de los estafadores acompañan a los turistas a sacar dinero para asegurarse de que no se escapan y se van sin pagar. Si la ATM está dentro de un centro comercial puede que hayan cámaras de seguridad y las imágenes sirvan para probar que te están intimidando o forzando a sacar dinero.

Si además de estafarte te han intentado robar directamente (ver este caso), han abusado sexualmente de ti o te han agredido físicamente. No tengas miedo por estar fuera de tu país y denúncialo sin pensártelo dos veces, pues si consigues demostrarlo podrán ser detenidos e ir a la cárcel. Es lo que se merecen.

Conclusiones finales

No he conseguido que mañana se deje de estafar al turista en Shanghái, esa tarea no me corresponde a mí, pero al menos he ayudado a alguien a no ser estafado, estoy haciendo público y con ello alertando de que estas estafas son muy comunes en las principales ciudades de China, exactamente lo mismo te lo puedes encontrar en Pekín, y he aprendido muchas cosas sobre esta red de estafadores, su organización y especialmente sobre mi mismo.

Ojalá no me hubieran estafado y nunca me hubiera lanzado a realizar esta investigación en que ciertamente podría haber salido malparado. Pero en la vida hay que tomar ciertos riesgos para vivirla realmente y a mi me van las emociones fuertes. No sé si nunca volveré a visitar China, ni siquiera sé si después de publicar este artículo y hacer público en Twitter que estoy utilizando un VPN para poder saltarme la censura que hay sobre Internet en el país y que me impide trabajar con normalidad desde aquí, me van a dejar salir. Pero si vuelvo, tengo claro que People’s Square lo volveré a pisar seguro.

Si conoces a alguien que vaya a viajar a China comparte o envíale este artículo, le ayudarás a evitar un buen disgusto y a que no le pillen por sorpresa.

18 Comentarios

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  1. Sergi, a mi y a mi mujer también nos timaron en Shanghái a mediados de septiembre, saliendo del metro en Yuyuan Garden. Curiosamente fueron un par de timadores que salen en una de tus imágenes. Como la policía no nos hizo demasiado caso nos personamos en el negocio donde nos habían llevado, con una nota en inglés donde decía que si no nos devolvían el dinero (al cambio algo menos de 20€, no era gran cosa pues caí en la cuenta del timo en plena ceremonia…) iríamos a la policía. Finalmente pudimos recuperar unos 13€, tras tener que discutirnos con un macarrilla (manager) que apareció de una esquina tras la llamada de una de las chicas de la tienda. Utilicé la imagen que tomaste tú para indicarle la identidad de los timadores. Unos días antes lo intentaron también nos habían intentado timar en Beijing, junto la Plaza de Tiananmen, pero lo vi muy claro y nos fuimos. En Shanghái caímos como pardillos. La noche del timo me la pasé mirando por internet y me di cuenta de la cantidad de gente que cae. Cuando fui consciente, los días siguientes es tan evidente toda la estructura montada en estos puntos turísticos que parece mentira no darse cuenta. También nos encaramos con el controlador que supervisa el timo a cierta distancia. lo más triste es la pasividad policial, pues tras ir en un par de ocasiones, no te toman ni los datos ni nada. Es como hablar con un pared. China vale la pena, pero hay que estar alerta, no por inseguridad, pues creo que es bastante seguro, pero si que es fácil que intenten timarte en diferentes situaciones.

    • Hola Xavi, gracias por tu aportación. Me alegro que alguna de mis imágenes os ayudara a identificarlos y que reclamando pudierais recuperar parte de lo que os habían timado. Otros no tuvimos tanta suerte. El negocio y la estructura que tienen montada es tremenda. Como dices ir a la policía es perder el tiempo. Se trata de un timo en toda regla pero como no te ponen una pistola en la cabeza en el momento en el que tienes que pagar pues legalmente no pueden ir a por ellos. Te engañan, te descolocan, psicológicamente lo hacen muy bien y te saben llevar para que termines cayendo en su estafa. Están muy bien entrenados, tienen memorizadas las conversaciones y las palabras que tienen que decir para ganarse la confianza de sus víctimas. Los hoteles y hostales deberían de informar más a sus clientes e incluso no estaría de más que en las mismas embajadas cuando vas a recoger el visado avisen de estos timos tan comunes en gran parte de China.

  2. Hola Sergi,
    Muy interesante tu artículo y bastante arriesgado y valeroso de tu parte al haber invertido tu tiempo tratando de estropearles la estafa a esos sinvergüenzas. Te comento que estuve en Shanghai a finales de 2012 y conocí perfectamente el modo de operar de esas bandas de ladrones orientales.
    Afortunadamente me había informado mucho antes del viaje por lo que el timo del té no era algo nuevo para mí, lo que sí me llamó la atención es la apariencia de total inocencia de quienes realizan las estafas, como bien tú lo describiste son en su mayoría muchachas de muy corta edad y en general muy atractivas, no es de extrañar que un hombre sólo y occicental pueda dejarse impresionar.
    De más está decir que al menos 3 veces se me intentó hacer caer en esos “juegos” pero supe manejar la situación y lograron sacarme ni un solo centavo.

    Te reitero mis felicitaciones.
    Saludos desde Chile.

    • Hola Osvaldo, gracias por tu comentario. Hiciste bien en informarte, yo no lo hice en ese sentido. Busqué información turística y lugares interesantes para visitar pero nada sobre estafas, y ya ves, me pillaron pero bien. Uno va con la mejor de las intenciones, intenta ser cercano, tener una mente abierta y conocer a gente de otras culturas pero no siempre te cruzas con personas que tienen las mismas intenciones que tú. Lección aprendida. Espero que algún día alguien le pongan freno a estas mafias pues no creo que sea muy positivo para China que los turistas recuerden el país como “el lugar donde me estafaron mi dinero”. Saludos desde Barcelona.

  3. Hola Sergi,

    Estoy viviendo en Shanghai desde hace casi 4 meses y esta tarde nos han estafado a mi novio y a mi a la salida de Yuyuan garden. Cuando los estafadores se han despedido mi novio me ha dicho que nos acababan de timar, yo no me había dado cuenta (muy ingenua), y ahora al buscar en internet lo hemos confirmado.

    Por suerte, por decir algo, hice una foto de incognito dándoles las espalda a ellos, mientras mi novio les hacia la foto que te piden. Me gustaría enviártela para que la puedas añadir a tu blog. Ver foto aquí. En este caso se trataba de una pareja del norte de China cerca de Beijing que supuestamente estaba de viaje 5 días visitando Shanghai. Si quieres más detalles te los puedo dar pero la historia es la misma de las que leo por la web.

    Mira que hasta les dije que vivo aquí porque trabajo aquí y la zona en la que vivo y trabajo, no les he dicho exactamente el lugar. Creo que por eso nos dejaron ir sin pagar tanto porque les dije, y también es verdad, que no íbamos preparados para gastar eso, y ni sacamos dinero ni nada ni lo pensábamos gastar. Nos han soplado 210 yuanes a cada uno, y porque les devolvimos las cajitas de te que nos querían cobrar a casi 500 yuanes cada una jaja.

    De verdad que sensación mas mala se te queda, nosotros que pensamos venga va vamos a ser menos antisociales y tener mente más abierta y no juntarnos tanto solo con extranjeros ¿para que? No te escapas ni viviendo aquí!

    Un saludo y gracias por el reportaje!

    Por cierto, le he pasado el enlace a un matrimonio amigo que van a pasar unos días en Shanghai de luna de miel de camino a Nueva Zelanda, así que otra victima que has salvado!

  4. Hola Muchas gracias por la alerta, soy Mexicano y he estado por una semana acá, por suerte no nadie me ha tratado de timar pero estaré a las vivas por si quieren hacerlo!
    Algún mexicano, español o latino contactame estaré un buen rato por acá.
    saludos.

  5. Hola, me ha gustado la información a veces no viajamos con tanto dinero para hacer turismo, espero que mucha gente antes de viajar lea tu experiencia. Gracias

  6. Hola!
    A mí me intentaron timar del mismo modo. Desde el principio intuí el pastel, per sentí curiosidad y les seguí el rollo. Me propuse llegar hasta el chiringuito, siempre y que no me llevasen a un lugar donde mi seguridad peligrara. Me llevaron a una tienda de té (ne lugar de la supuesta feria del té). Y allí les cosí a preguntas para descubrir su estafa para largarme. Aún y así este hecho me produja mucha indignación.
    Consejo: Mucha gente tiene un corazón enorme y se aprovecharán… pero si sospecháis mínimamente… desconfiad, os sentiréis un poco mal porque el estafador va a ser muy amable… Pero no lo dudes el instinto suele llevar razón.

  7. Hola Sergi,
    A mí me pasó exactamente lo mismo, pero contándoselo la noche siguiente a otros extranjeros durante la cena me dijeron que a ellos les había pasado lo mismo, pero que habían ido a la policía y habían recuperado el dinero. Por suerte yo había cogido una tarjeta de un bar cercano para ponerlo en un diario de viaje que estaba escribiendo, así que al terminar de cenar cogí un taxi y le dije que me llevara a la comisaría más cercana a la dirección del bar de la tarjeta. Una vez ahí conté la historia y sin apenas detalles de repente me vi en un coche patrulla yendo al sitio otra vez. Al final, y después de una extraña negociación entre el policía y el propietario, conseguí que me devolvieran unas 3/4 partes del dinero.
    Conclusiones:
    1) Acudir a la policía no está de más y te puede salir muy bien. Es más, no sería descabellado intentarlo en otra comisaría si en la primera no te están prestando la atención necesaria.
    2) Si piensas que te han estafado o lo que sea, intenta saber dónde ha sido, ya sea con una tarjeta de un sitio cercano, haciéndole una foto al nombre de la calle, con el google map… lo que sea, pero es importante para que la policía no pueda pasar tanto de ti.
    Por cierto Sergi, enhorabuena por los artículos y por la investigación, eres un máquina 😉

    • Hola Miguel, gracias por tus palabras. Me alegro mucho que pudieras recuperar buena parte del dinero que te habían estafado. Sinceramente pensé que ir a la policía era una causa perdida, no solamente porque no me harían caso, sino porque probablemente ni siquiera sabrían hablar inglés. En cualquier caso, gracias por pasarte por aquí a compartir tu experiencia. Un abrazo.

  8. A mi me estafaron en el año 2006, en Pekin, empleando la misma técnica que ha descrito Sergi. Fué poco lo que perdí (20€) pero podría haber sido muchísimo más. China es un país seguro, pero las ilegalidades y los timos están a la orden del día..

  9. Excelente tu trabajo! Nos pasó lo mismo en la misma esquina que filmas de People Square.
    Luego nos quisieron agarrar en la salida del metro de Yuyuan Garden y allí pudimos rescatar a una pareja mexicana. En menos de 2 minutos aparecieron unos 5 hombres a intimarnos para que nos fuéramos…
    En fin.
    Hay que difundir esto a todos los que vayan! !
    Saludos.

  10. Hola Sergi, gracias por tu investigación súper bien documentada. Soy mexicana y estoy de vacaciones en shanghai, a mí me estafaron hoy en la salida del metro yuyuan garden. Las estafadoras fueron dos chicas, que decían ser de Beijing y que estaban en shanghai de vacaciones por una semana, según esto eran estudiantes de ingles ansiosas por practicar el nuevo idioma. Todo empezó porque me pidieron que les tomará una foto, después, muy agradables, me preguntaron exactamente lo mismo que tú comentas en tu artículo sobre la estafa. Me llevaron a un edificio donde subimos unas escaleras eléctricas y entramos a un cuarto diminuto, ahí estaba todo listo para la ceremonia, el procedimiento fue el mismo, me mostraron la carta donde decía que me costaría 48 RMB dicha ceremonia, me pareció aceptable. Me dieron los típicos tes, yingsen, jazmín, frutos, luego uno de una flor y por ultimo té negro con lichee. Igualmente las chicas me traducían lo que la persona que preparaba el té explicaba. Me mostraron unas cajitas que me negué a comprar, después una carta de comida, me negué a comer, para este momento la situación me parecía muy rara. Les dije que me tenía que ir y trajeron la cuenta, estaban cobrando 700 RMB, lo dividieron entre tres, a mí me pareció muy caro. Les pedí la carta para checar de nuevo el precio, me dieron otra carta, muy similar pero que decía que costaba 48RMB cada té, ósea cinco veces más de lo que yo había pensado pagar, en el momento no me percaté de esto, me bombardeaban con preguntas. Al final solo pague la mitad de lo que me pedían, dije que no tenía más y que no traía ningún tipo de tarjeta. Al menos en ese momento reaccione, pero ellas seguían tan amables que me hacían dudar. Terminaron “pagando” ellas mi parte faltante, ademas me regalaron un llavero chino, muy vistoso, lo colocaron en mi bolsa. Salimos me despedí de ellas y me empezó a caer el veinte de lo que me había pasado. Quite el llavero porque entendí que era su forma de identificarme como turista timada. Me quede por la zona para ver si me las topaba de nuevo, nunca volvieron, pero en menos de 30 minutos se me acercaron en dos ocasiones otros timadores. Con la misma jugada de la foto. Me aleje un poco, después regrese y los timadores seguían en sus lugares esperando a la siguiente víctima. Me sentí muy mal, pero no supe qué hacer en ese momento, solo tome fotos del edificio al que me llevaron y de la calle, ubicó perfectamente el lugar. Espero a más personas les sirva este artículo, desafortunadamente yo no lo vi antes, pero no me vuelve a pasar. Me gustaría mandarte las fotos, pueden ser de utilidad. Gracias!!

  11. Hola,
    No sé si después de escribir este mensaje llegará, pues con la censura de páginas web tengo mis dudas. Muchas gracias Sergio por tu trabajo, y por tu ayuda a otras personas.
    Esta tarde yo estaba en el Bund y ha venido un chico con otras dos chicas para que les hiciera una foto. Después se ha ofrecido a hacerme una foto a mí. Los tres eran muy simpáticos y para mi sorpresa hablaban y entendían bastante bien inglés. Después de hablar un rato, una conversación bastante agradable, me han contado que eran de una ciudad entre Beijing y Shanghai y que estaban de vacaciones en Shanghai, y que iban a ir a una fiesta, actuación o algo similar allí cerca y me han invitado.
    Hemos llegado a un local pequeño y viejo, y pasado a una sala en la que nos hemos sentado los 4, y nos han empezado a servir tés. Cuando llevábamos unos 3 o 4 han sacado una carta con unos precios bastante altos, yo les he dicho que eran muy caros y no iba a seguir bebiendo, luego han empezado con la venta de cajitas de té, y les he dicho que no iba a comprar. Además, casi no tenía suficiente dinero en efectivo, pero me han dicho que podía pagar con tarjeta de crédito. Y por pagar me cobraban 3 euros de comisión. Ahí me he mosqueado, y les he dicho que me parecía un abuso. El chico muy amablemente me ha regalado una bolsita de té, encima agradecida… He pensado que si les decía que no llevaba tarjeta tendrían que pagar ellos mi parte, encima que el chico me había regalado la bolsita de té mas cara del mundo. Finalmente he pagado pero me han despistado y se han quedado con el resguardo del pago.
    Me han acompañado de nuevo al Bund, y me han dicho que habían quedado con unos amigos y se tenían que marchar. Ahí ha sido cuando el asunto me ha parecido oscuro.
    Después de darle vueltas varias horas después, me he mosqueado, he buscado en Internet, y sorpresa, he confirmado el timo.
    He llamado al banco y me han cobrado 26 euros.
    Espero que a alguien le pueda servir esta información.

  12. Al día siguiente por la mañana llamé a la policía desde el hotel y el policía con el que hablé me dijo que 26 euros por unos tés no era mucho dinero, que quizás ese fuese el precio, insistí en que aquello era un timo y que ese dinero se podía haber convertido en 260 o 2600 euros si no hubiese parado la ceremonia, después de un rato de conversación me invitó a pasar por la oficina. Pensé que el timo no iba a estropear mi último día de viaje, así solo si me sobraba tiempo volvería al lugar de los hechos. Finalmente volví a la zona del timo, entré en una oficina de policía, y le conté la versión al policía que me atendió, que con sonrisas cómplices iba traduciendo a sus colegas al chino, me preguntó que porqué no había ido el día anterior, que porqué pensaba que era una estafa que quizás no lo era… Le dije que había oído que la policía a veces recibe comisión, y le pregunté muy sería si me iba a ayudar. A partir de ese momento cambió de actitud. Llamó a otro compañero, y me llevaron en coche al lugar de los hechos. Aunque la zona la supe identificar sin problemas, el lugar exacto de la ceremonia no. Me dijo que ese no era su distrito, pero que tratara de encontrar el local y avisara a sus compañeros de esa zona, y se fueron. Di varias vueltas, y una joven me paró, en principio no la reconocí, y fue ella quien se identificó (ahora no iba vestida con el traje de la ceremonia y diferencia del día anterior hablaba inglés). Me dijo que no le gustaba ese trabajo y que su padre tenía cáncer y que si volvíamos al local me daría parte del dinero. La acompañé, pero me negué a entrar. Me dijo que solo me devolvía a mitad por miedo a sus jefes, le dije que todo, y ella se empeñó que en parte. Como a mí se me hacía tarde, y no tenía ganas de negociar le dije que de acuerdo. Me sacó el dinero, me invitó a té gratis que agradecí y rechacé, y me marché. Y mi preguntas sin responder: ¿porqué vino a mi búsqueda?, ¿quién le avisó de que yo estaba por allí?.
    ¿fue la policía?, ¿me vieron con la policía y le avisaron?

  13. Buenas, este timo es antiguo (yo lo viví en 2006).

    Eventualmente la policía hace redadas y hay detenciones, aquí una noticia de 2016, pero he llegado a ver en la cárcel a mis timadoras 3 años después de mi caso:
    http://www.dailymail.co.uk/travel/travel_news/article-3538023/It-caused-right-stir-Chinese-tea-house-scammers-jailed-charging-tourists-5-SIP.html

    Una interesante defensa que nos funcionó una vez consumido el té fue aplicar teoría de juegos: Tienes posibilidad de ir regateando la cifra final a tu favor hasta llegar a una cantida que te parezca razonable, tu arma es el tiempo.

    Por lo genera el turista va con el calendario justo y sólo quiere largarse de ahí para seguir haciendo turismo, por lo que paga sin mucho rechistar. Ahora bien, si te quedas en la sala hasta que te ofrezcan un mejor precio por irte, el problema lo tienen los de la casa de té: y es que el tiempo que tú estás ahí, estás bloqueando la sala para timar a otro turista, por lo que tu bloqueo les cuesta dinero.

    De una factura inicial de 250€ fuimos rebajando poco a poco la cifra hasta llegar a unos aceptables 60€ a repartir entre 4 que éramos, aunque nos llevó una media hora.

    Este tipo de negociación a pequeña escala es también visible en los regateos de cualquier mercadillo. No sólo consigues mejor precio si tienes tiempo, también si viene un turista por detrás con pinta de gastar dinero, el de la tienda está dispuesto a aceptar un peor precio para que te vayas.

  14. Muchas gracias!!! Tomamos nota para nuestro próximo viaje a China. Por cierto, en España esto también se está poniendo de moda, cosa que me da mucho coraje. No es con té, pero siempre hay alguien que se queda sin gasolina, sin batería del teléfono… Son unos sinvergüenzas.

    Por cierto, muy buen reportaje. Explicado de forma genial y muy trabajado.

    Un saludo

  15. No hace falta ir a Shanghai para que te estafen, también estafan por internet: Realizas una compra a ROSEWHOLESALE, te cargan el importe de tu compra mediante tarjeta de crédito una tal MAS*YIIKADARKING TRADE, SHANGHAI y no te envían artículo alguno, pero pierdes tu dinero. Ojo al comprar en Shanghai y si compras pagar siempre con PayPal.

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