Por alguna cuestión genética que todavía no he descifrado, las mujeres representan más del 50% de la población mundial pero muy pocas ocupan puestos de decisión en los gobiernos y en las empresas. Se habla de que es necesaria la incorporación de más mujeres en puestos directivos y en consejos de administración, y sobran razones para que ello suceda.

Las mujeres son generadoras de muchísimas ideas innovadoras, creativas y de futuro. Tienen el empuje suficiente para sacar adelante empresas y familias a pesar de los obstaculos que puedan encontrarse por el camino. Son madres, hijas, esposas y personas inteligentes, jóvenes y profesionales que emprenden negocios y con ellos están transformando nuestro entorno. Las mujeres también son buenas emprendedoras y consiguen tener carreras profesionales exitosas.


La influencia del sexo femenino en las organizaciones corporativas brinda un equilibrio muy necesario. No tengo ninguna duda en que el mundo será distinto en la medida que las mujeres emprendedoras sigan participando activamente con sus fortalezas en puestos directivos. Y es que las mujeres han sido particularmente dotadas de capacidades que aplicadas a los negocios representan factores de éxito:

1. Son excelentes negociadoras. Las mujeres tienen una cualidad probablemente derivada de su carisma y su resistencia a ceder fácilmente que las hace buenas negociadoras. No se desaniman con rapidez, insisten y si una alternativa no funciona tienen la flexibilidad de proponer alternativas igualmente efectivas.

2. Son trabajadoras incansables. Tanto en casa como en la oficina, las mujeres parece que tengan una dotación especial de fortaleza que las hace invencibles, al tiempo que muy polivalentes. Pueden dedicar cualquier cantidad de horas a trabajar incansablemente hasta alcanzar sus objetivos. Son persistentes y suelen cumplir lo que prometen. ¡Da gusto trabajar con ellas!

3. Son muy buenas administradoras. Su capacidad de ser realistas, detallistas y minuciosas les hace excepcionalmente capaces a la hora de administrar presupuestos representando una gran fortaleza que toda empresa necesita. Saben mejor que nadie aprovechar los recursos disponibles y ajustar el presupuesto de un proyecto sin que pierda calidad.

4. Son excelentes comunicadoras. Las chicas tienen una tendencia natural a comunicar, se hacen entender a las mil maravillas. Cualidad que aprovechada de forma positiva puede aportar mucho al entorno emprendedor y al establecimiento de alianzas. Hablar se les da de maravilla. Seguro que te habrás dado cuenta.

5. Son las mejores vendedoras. Indudablemente la damas son las mejores vendedoras. ¿Por qué? Porque además de que son carismáticas, conversadoras y sensibles: ¡nunca se rinden! Por eso muchas forman parte de equipos comerciales o liderando puestos de marketing.

6. Son más cautelosas. A la hora de tomar decisiones las mujeres tienen una tendencia natural a analizar mejor y más profundamente las circunstancias ponderando mejor las distintas alternativas. No significa que no asuman riesgos pero probablemente arriesgan menos, contrario a la tendencia masculina de sobrepasar los límites.