La felicidad como la métrica más importante



Los que nos dedicamos a negocios por Internet estamos familiarizados con las métricas. La analítica web es ya a día de hoy una disciplina fundamental que debe ser seriamente considerada en cualquier empresa que tenga presencia en el mundo online para entender a sus usuarios y encontrar oportunidades de mejora e optimización. En definitiva, las herramientas de medición nos permiten recopilar datos e utilizar esa cantidad de información en la toma de decisiones.

Una vez introducido el término métrica como lo entendemos los profesionales del marketing online, me gustaría relacionar el concepto fuera de Google Analytics y pensando en la empresa como órgano social, en sus empleados y la vida de las personas. Aquí lanzo una pregunta: ¿Cuál es la métrica más importante en tu vida? ¿La monitorizas a diario? ¿Te preocupas por optimizarla? Probablemente sea la primera vez que te enfrentes a estas cuestiones o por lo menos planteadas de este modo. Es un primer paso.

Recordando una gran frase de Galileo Galilei yo soy de lo que opinan que hay que medir todo lo que sea medible y hacer medible lo que no lo sea, en Internet especialmente, pero en cualquier ámbito de nuestra vida ya sea personal o profesional es importante conocer en qué punto estamos y analizar profundamente nuestras métricas vitales con el fin encontrar aspectos a mejorar. Creedme que siempre los hay.

Trabajando en Internet he descubierto que las posibilidades de optimización son infinitas e interminables, y esto es extrapolable a todos los niveles. Siempre hay testing A/B que se podrían hacer, definición de nuevos objetivos o KPI (Key Performance Indicators), optimización en buscadores, aprovechar mejor la segmentación de usuarios, ver realmente qué pasa en los embudos de conversión, comparar páginas de entrada/salida, porcentaje de rebote, etc. Es apasionante porque te das cuenta que siempre se puede mejorar, aunque sea muy poco, mientras haya camino posiblemente merecerá la pena.

Volviendo al tema y siendo directos, para mi la métrica más importante es la felicidad. Y sin embargo es la gran olvidada. Como dijo Steve Jobs, la vida es demasiado corta como para no hacer lo que queremos. Si te levantas por la mañana, te miras al espejo o consultas a la almohada, y te dices durante varios días seguidos que no estás a gusto, cambia, busca algo que realmente te llene porque el tiempo es limitado.

Algo tan fundamental como la felicidad debería estar en el puesto más alto de los valores de cualquier empresa. ¿Nos preocupamos por el grado de felicidad de nuestros clientes? Y todavía quizás más importante: ¿Son nuestros empleados realmente felices con lo que hacen? Posiblemente al ser factores externos que no se pueden medir con una cuenta de resultados en la mano, directamente no se tienen en cuenta, y son vitales.

Por lo tanto, hay razones de peso para incluir el factor felicidad en la empresa del mismo modo en que la buscamos en nuestras vidas. La energía de transmite la felicidad no tiene precio. Los clientes contentos repiten, gastan más y transmiten nuestra marca de forma positiva. Los clientes insatisfechos hacen todo lo contrario. Al igual que los empleados felices son más leales, productivos, creativos y grandes embajadores para la empresa. ¿Por qué se sigue menospreciando el concepto “felicidad” en los negocios?

Ponle un valor a esa felicidad, analiza el entorno, descubre los aspectos que la afectan, lo que la dinamita, lo que la motiva y diviértete todo lo que puedas y más para que suba y alcance cotas que hasta la fecha creías inalcanzables. Recuerda que no hay límites, al menos para este objetivo, en algo que parece tan sencillo pero en el fondo tan complicado como ser felices.

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