En anteriores ocasiones he escrito sobre capital social y branding personal. Ambos son temas apasionantes que tienen algo en común, y es que se basan en una misma idea: la reputación. En la última conferencia de Rachel Botsman en TED habla precisamente de una nueva economía basada en la confianza, en cómo nuestras relaciones profesionales o personales dejan una huella reputacional que puede influir en nuestros objetivos futuros. En pleno siglo XXI, en un mundo masivamente conectado, con acceso ilimitado al conocimiento y donde la formación en estudios ha dejado de ser la moneda de valoración única a nivel profesional, la reputación, entendiéndose como el prestigio o la estima que se tiene sobre una persona por sus buenas o malas practicas pasadas, se está convirtiendo en la métrica principal para conocer la calidad de nuestro desempeño, la confianza que proyectamos hacia los demás y la influencia social.


Reputation will become more important than our credit history.