Un día un buena amiga me dijo toda sorprendida que su novio le había dejado sin motivo. Es algo que siempre me ha hecho gracia. No el ser dejado, que eso ya es por sí muy doloroso si realmente hay amor, sino el buscar un motivo a la ruptura de una relación de pareja. ¿Qué razones hacen falta para dejar una relación? Siempre he sido de la opinión de que las razones son necesarias para mantener la relación, pero completamente obviables para dejarla. Para dejar a otra persona, puede haber razones de peso, como puede ser una infidelidad, pero también puede no haber nada. Los motivos pueden provocar la ruptura, pero una relación está claro que no se mantiene a base de su ausencia.

Si uno no quiere estar con su novia puede ser porque ya no la quiera, porque le aburre o simplemente porque quiere dar un giro en su vida, no es necesario buscar más motivos. Esta idea parece chocar mucho con la forma de pensar de las mujeres. Si las dejan, tiene que ser por algo o por alguien. Es curioso como a una mujer le cuesta aceptar una separación si no ha sido ella la que con sus hechos ha provocado que su novio la deje. Sin embargo, cuando la dejan por otro, eso sí parece ser un motivo razonable. Dicen que los hombres somos demasiado simples, quizás es verdad.


Igual su novio le dejó porque no quería seguir con ella. ¿Pero a caso preferiría que se hubiese esperado a encontrar a otra con quien sí quisiese estar? A veces romper una relación es lo mejor que puedes hacer para ser feliz, estar amargado con alguien que realmente no aporte nada a tu vida es un grave error. Las rupturas son duras pero son mejor que esperar a querer matarse sin motivo aparente. Sostener una relación por inercia es lo peor que uno puede hacerse a sí mismo y a su pareja. Busca en tu interior, reflexiona sobre tu vida y si no encuentras ni una sola razón para estar con tu pareja, déjala, se libre. Vive, que aún estás a tiempo. Cuanto más tiempo pase, más doloroso será.