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Vivir viajando: un sueño hecho realidad


Cuando empecé a viajar no leía blogs de viajes, nadie me inspiró a irme a dar la vuelta al mundo con una mochila, pero cada vez descubro que hay más personas que han hecho realidad su sueño de vivir viajando y cuentan sus aventuras por la red.

Una de esas viajeras nómadas es Aniko Villalba quien se define a si misma como “escritora, fotógrafa y viajera”. Es argentina, tiene 29 años y lleva desde los 22 viajando por el mundo haciendo lo que más le gusta: sacando fotografías y trabajando como periodista.

Cuando terminó sus estudios, Aniko sentía la necesidad de probar que el mundo es un lugar hospitalario. Así, sin demasiado prepuesto viajó durante 9 meses por América Latina y escribió su primer blog de viajes. Al año siguiente recorrió Asia durante 16 meses, luego Europa y muchos más lugares.

Lo que empezó como un sueño se convirtió en su estilo de vida.

Aniko es un claro ejemplo de nómada digital. Ahora se dedica a escribir libros, ser fotógrafa (ver su Instagram) y con las historias que publica en su blog Viajandoporahi intenta demostrar que viajar no es un lujo, que el mundo es un lugar maravilloso y que se puede vivir de otra manera.

Te recomiendo ver su conferencia TEDx Buenos Aires de hace un par de años:

Creo que cada vez habrá más gente como Aniko. La comunidad de nómadas digitales no para de crecer, ahora es más fácil que nunca viajar por el mundo, trabajar desde cualquier rincón del planeta y sentirnos más libres que nunca.

Nunca dejes de soñar y apunta más alto de lo que sabes que puedes lograr.

Nómada digital: trabajo, viajes y libertad


Años atrás trabajaba en unos grandes almacenes vendiendo equipos de informática, accesorios e impresoras. Era mi primer trabajo, no cobraba mucho pero me gustaba. Sin embargo, con el paso del tiempo la sensación de permanecer atrapado en la misma ciudad por el resto de mi vida era algo que me quitaba el sueño. Por suerte, empecé un negocio de publicidad por Internet que cada vez me generaba más ingresos y terminé dejando ese trabajo fijo para volcarme completamente a mi proyecto personal.

Ahora tengo la posibilidad de trabajar desde cualquier parte del mundo haciendo lo que me gusta, sin jefes incompetentes que me toquen las pelotas y siendo dueño de mi propio tiempo. En este artículo te quiero contar algunas de las razones por las que debes dejar tu trabajo y convertirte en un nómada digital. Mi idea no es convencerte, sino abrirte los ojos de que en la vida hay otros caminos que el tradicional marcado por la sociedad. Hazme caso, no hagas lo que todo el mundo hace. Si haces algo que sea porque lo sientes o te apetece, no por tradición o por seguir los patrones de lo que la sociedad dice que es correcto.

1. La libertad no tiene precio

El dinero puede comprar muchas cosas pero hay algo cuyo valor es incalculable porque es lo más preciado de esta vida: la libertad. De poco sirve ganar un salario de 6 dígitos, si luego resulta que no tienes tiempo para gastarlo. Tengo amigos que son directores de empresas importantes, tienen mucho dinero pero solamente pueden viajar 2 semanas al año cuando tienen vacaciones o los fines de semana. Eso no es ser libre, eso es estar atrapado en una posición de comodidad económica pero sin tener la capacidad de disfrutar de la vida en el sentido de viajar por el mundo, conocer nuevas culturas, gastronomías, paisajes, etc.

2. Viajar puede ser más barato que quedarse en casa

El coste de vida en cualquier país de Europa o América del Norte es caro. De hecho, si tenemos en cuenta el salario medio pocas personas pueden permitirse el lujo de vivir en su propia casa, comprarse un coche o salir a cenar de restaurante al menos una vez por semana. En cambio, con 500 euros al mes puedes vivir muy bien en Tailandia, Indonesia, India o Filipinas. El precio del dinero es relativo dependiendo del lugar donde nos encontremos. Te recomiendo leer el artículo sobre cómo multiplicar tu poder adquisitivo viajando a otro país.

3. Viajar nunca puede ser aburrido

¿Sabías que el sentimiento contrario a la felicidad es el aburrimiento? En la vida hay pocas cosas tan malas para la salud como el aburrimiento. Hay personas que han muerto literalmente por no hacer absolutamente nada. Nuestro cuerpo y mente necesita movimiento, energía y motivaciones, de lo contrario se marchita. Las neuronas mueren por inactividad. En definitiva, la mejor medicina contra el aburrimiento te aseguro que es viajar. Es imposible aburrirse cuando cada día tienes la oportunidad de descubrir cosas extraordinarias o lugares únicos. Y por favor, no pongas la excusa de que viajar solo es aburrido. He recorrido Asia y Sudamérica yo solo y sigo vivo.

4. Aprenderás idiomas gratis

Te aseguro que la mejor forma, si no la única, de aprender un idioma es la inmersión en la cultura de las personas que hablan ese idioma. Mientras que muchas personas pasan años recibiendo clases en una escuela, los nómadas digitales aprenden mientras viajan casi de forma automática porque están en constante comunicación con personas de otras naciones. Por ejemplo: con 6 meses en San Francisco aprenderás más inglés que 3 años de clases en una académica o si quieres estudiar portugués, con 6 meses en Rio de Janeiro te bastarán para dominar el lenguaje a nivel intermedio.

5. Aumentarás tu creatividad

Una de las cosas que más valoro de las personas es su capacidad creativa. Creo que no lo hace mucha gente pero para mí es más interesante una persona creativa y original que una persona que tenga muchos conocimientos de historia o sea un crack de las matemáticas. Y he descubierto que viajando es la mejor forma de mejorar esa creatividad que todos tenemos innata pero que se ha ido apagando por tu paso por la escuela y la universidad. Es difícil ser creativo cuando te despiertas todos los días en la misma cama, recorres el mismo camino hacia el metro, trabajas en la misma mesa y hablas con las mismas personas. La inspiración es la llama de la creatividad y procede de los lugares más inesperados. Los nómadas digitales recuperan esa creatividad perdida porque están siempre rodeados de nuevas referencias.

6. Serás más humilde

Te contaré mi experiencia personal. Yo nací en un barrio humilde de Barcelona en el seno de una familia de clase trabajadora. Mi madre dejó sus estudios de diseño de moda, su gran pasión, para ponerse a trabajar y traer algo de dinero a su casa. Mi padre trabajó durante años en un taller de chapa y pintura para luego iniciar su actividad como agente comercial independiente. Dinero nunca ha faltado en mi casas, pero tampoco ha sobrado. Solíamos ir de vacaciones una vez al año y en contadas ocasiones hacíamos viajes de fin de semana. Con todo eso te quiero decir que a pesar de que uno se considere humilde, cuando viajas y descubres las condiciones de vida de personas de otros países más pobres y menos desarrollados es cuando realmente te das cuenta de la suerte que tienes de haber nacido en un país moderno y avanzado. Es una cura de humildad inmensa porque comienzas a valorar más los pequeños lujos como tener agua potable, tener luz por las noches o conectarte a Internet.

7. Conocerás a gente de todo el mundo

Viajar es una de las formas más increíbles de conocer gente interesante y hacer amigos, algunos para toda la vida. A veces basta con ir a tomar un café por la mañana, preguntar por una calle, apuntarse a una clase de yoga o ir a comprar al supermercado más cercano para conocer a personas con otras costumbres y puntos de vista. Es decir, cada momento del día es una oportunidad perfecta para encontrarte con seres humanos que pueden cambiar tu vida para siempre. Los nómadas digitales suelen tener amigos repartidos por todo el planeta por lo que al final, cuando se van de viaje, siempre terminan teniendo a un amigo local vayan donde vayan.

8. Las experiencias son más importantes que las cosas

Cuando hago las maletas para irme a otro destino, prefiero que estén llenas de memorias, experiencias vividas y recuerdos inolvidables que de cosas materiales que haya comprado en ese país. Desde que sigo un estilo de vida minimalista que no me obsesiona el salir de compras para tener siempre lo último. Prefiero gastar invertir mi dinero en vivir experiencias, compartir momentos con otras personas o ahorrar para mis próximos viajes. Creo que muchas gente vive esclava de sus bienes materiales, de la fiebre por el consumismo y tener de todo para poder aparentar lo que no son. Los nómadas digitales entienden que mucho más importante que tener, es vivir y no gastar en cosas que no son imprescindibles para seguir haciendo camino.

9. Visitarás lugares en profundidad

Por lo general, cuando vamos de vacaciones pasamos por lugares fantásticos muy deprisa, casi sin apreciar la belleza, y nos perdemos muchas cosas. Siempre nos queda esa sensación de que nos ha faltado tiempo para disfrutar de los detalles. En cambio, los nómadas digitales no tienen las tradicionales vacaciones sino que viajan por el mundo durante todo el año y pueden quedarse largas temporadas viviendo en un país concreto. Eso les permite conocer en mayor profundidad la cultura, los lugares, la comida y experimentar el estilo de vida de los locales. Además, conozco a nómadas que siempre están en pantalones cortos y bañador porque cuando en una zona del planeta es invierno al otro lado es verano y viceversa. Así viajan siempre aprovechando donde brilla más el sol. ¿Te imaginas que pudieras ir todo el año a la playa?

Foto: Contemplando Machu Picchu, una maravilla del mundo en Perú.

Viajar es genial. Te obliga a confiar en extraños y a perder de vista todo lo que te resulta familiar y confortable de tus amigos y tu casa. Estás todo el tiempo en desequilibrio. Nada es tuyo excepto lo más esencial: el aire, las horas de descanso, los sueños, el mar, el cielo…

Cómo ser nómada digital


Mucha gente no lo sabe pero te lo voy a contar. Hace 10 años trabajaba en unos grandes almacenes de informática en Barcelona, tenía un jefe, un horario que cumplir y siempre la misma rutina. Me había comprado mi primer coche para llegar más rápido a la Universidad que estaba a 25 kilómetros de mi casa, estaba por las mañanas y trabajaba por las tardes hasta la noche. Pero como no tenía suficiente dinero ahorrado tuve que financiar una parte de la compra y cada mes tenía que devolver dinero al banco. Me sentía atrapado y el salario era muy bajo (el mínimo legal) pero el buen el ambiente entre los compañeros y la motivación de ser mi primer empleo hizo que aguantará más de dos años y medio. Tras esa temporada dejé mi trabajo fijo para dedicarme al 100% a mi negocio online. Los blogs comenzaban a ser cada vez más populares y creé una red de blogs temáticos que a día de hoy todavía me genera ingresos.

Desde que trabajo para mi mismo soy mucho más feliz. Todo el esfuerzo y dedicación que pongo en mi trabajo se traduce en mayores ingresos para mi, no para otra persona. Cuando trabajas para una empresa, trabajar más duro normalmente no se traduce en un aumento de sueldo, en cambio si tienes tu propio negocio, trabajar hasta altas horas de la madrugada o incluso los fines de semana tiene su compensación económica. Si trabajo más tiempo y lo hago bien, suelo ganar más dinero.

Pero lo mejor de todo no es el dinero, sino la vida que me permite llevar siendo un nómada digital. Cada vez hay más trabajos que no requieren estar de forma presencial en un lugar, es decir se pueden realizar desde cualquier lugar. Muchas veces solamente se necesita un dispositivo con conexión a Internet. Todo lo demás es prescindible. Estos trabajos pueden ser: diseñadores, programadores, consultores, periodistas y educadores. Aunque seguramente hayan más trabajos que te permitan tener la libertad de viajar por el mundo y trabajar al mismo tiempo.

Es muy importante diferenciar nómadas digitales con mochileros. Los nómadas digitales no necesariamente son personas viajando con una mochila en su espalda, viajando a lugares de bajo presupuesto y pasando las noches en hostales baratos. Los nómadas digitales somos un grupo de personas que tenemos la posibilidad gracias a las nuevas tecnologías y las características del empleo en seguir trabajando, ganar dinero y crecer como profesionales, pero sin tener que estar en un lugar fijo. En pleno siglo XXI, viajar y trabajar son dos actividades compatibles.

Un nómada digital puede trabajar desde cualquier parte del mundo y aprovechar su tiempo libre para conocer otras culturas, costumbres, comidas y lugares. Ser nómada es un estilo de vida. Significa tener la oportunidad de ser dueño de tu tiempo, tener el poder de decidir las cosas más importantes en tu vida, no depender de otras personas y ser realmente libre.

Imagina que por fin puedes viajar por el mundo sin la necesidad de buscar trabajo en cada lugar porque ya tienes el tuyo que manejas por Internet, que si te apetece en cuestión de segundos puedes decidir comparte un billete de avión y visitar las mejores playas de Tailandia, conocer algún pueblo mágico de la India, recorrer a Sudamérica o vivir inolvidables experiencias por Asia. ¿Te apetece?

Otra de las enormes ventajas de ser nómada digital es que te puedes ahorrar mucho dinero si te ubicas en un lugar cuya moneda local es más barata que la tuya. Es decir, si por tu trabajo cobras en euros pero estás viviendo en Indonesia, como en Bali por ejemplo, el tipo de cambio con la rupia indonesia te permitirá gastar muy poco en comida, alojamiento y ocio. Es por eso que Asia es un destino tan apreciado por nómadas digitales, porque muchos países asiáticos tienen una moneda débil si la comparamos con el euro o el dólar americano.

Pero lo más importante que te quiero transmitir con este artículo es que convertirte en nómada digital no es algo tan complicado de conseguir. Para muchos es un sueño y en eso se queda. El gran error es no pasar a la acción. Medita si te gustaría llevar una vida de este tipo y planifica cómo puedes llegar a conseguirlo. Busca un trabajo que te permita esa movilidad y haz las maletas hacia cualquier país que te inspire. No hay que tener miedo a intentarlo porque lo peor que te pueda pasar es volver a casa con esa misma maleta con la que te fuiste pero llena de experiencias, recuerdos y aprendizaje. Además, con muchos más amigos.

Foto: Subiendo el Cerro San Cristóbal en Santiago de Chile el pasado mes de febrero.

Te darás cuenta rápidamente que no hay viajes que nos lleven lejos a menos que se recorra la misma distancia en nuestro mundo interno que en el exterior.

Las ventajas de ser un nómada digital


Por definición los nómadas son personas o comunidades que se trasladan de un lugar a otro sin tener un lugar de residencia fijo. Actualmente muchas culturas siguen siendo nómadas, especialmente en zonas rurales del Tíbet, Mongolia, poblaciones amazónicas en Suramérica y algunos pueblos beduinos árabes. Su permanencia en un lugar depende de la disponibilidad del suministro de alimentos y de la tecnología para su explotación. Cuando hay un cambio de estación o escasez de alimentos simplemente recogen sus cosas y buscan un nuevo lugar.

Ahora en pleno siglo XXI la vida nómada vuelve a resurgir con fuerza, quizás no tanto por necesidad, pero sí como un estilo de vida que atrae a cada vez más personas. Duramente mis viajes he conocido en albergues a muchos nómadas. Todos ellos son personas que han optado por trabajar viajando por todo el mundo y disfrutando de inolvidables aventuras. De hecho, se mudan constantemente de una ciudad a otra sabiendo de antemano únicamente su destino más inmediato. No planifican demasiado. Se establecen en un lugar por un tiempo y cuando sienten la necesidad de cambiar de aires simplemente recogen sus cosas y desplazan a otro destino.

No tienen horarios, no tienen jefes, no pagan hipotecas, disfrutan de un buen clima y temperaturas todo el año, trabajan en proyectos que les apasionan, son entusiastas de corazón, viven muy bien gastando muy poco dinero, a diario tienen la posibilidad de conocer a personas de otras culturas, disfrutan de la gastronomía de cada país por el que pasan y la mayoría genera mucho dinero trabajando solamente con su ordenador portátil. En definitiva, llevan una vida fuera de lo convencional.

Desde el primer momento me quedé fascinado. En mis conversaciones con ellos me aseguraban que nunca volverían a la vida tradicional, que llevar una vida nómada había sido la mejor decisión de su vida. No solamente se sentían más libres en todos los aspectos sino que además habían ganado en calidad de vida, especialmente en salud. Por ejemplo, no sufrían los niveles de estrés de los que trabajan en las grandes ciudades y se sentían más felices que nunca gracias a que eran dueños de su tiempo. Además, de recorrer tantos lugares tenían amigos repartidos por todo el mundo por lo que realmente nunca se sentían solos.

Viajar por toda Asía fue para mi una gran experiencia si misma, pero conocer el estilo de vida de algunos compañeros de viaje fue como una gran revelación. Me hizo reflexionar profundamente acerca de lo que quería en mi vida. Nunca hasta entonces me había planteado llevar una vida nómada. De hecho, ni siquiera era consciente de que esa posibilidad fuera posible. Yo era de los que pensaba que los viajes normalmente se hacen una vez a año y por vacaciones, el resto del año en casa trabajando como todo el mundo. Y me di cuenta que hacer las cosas simplemente “porque lo hace todo el mundo” es un gran error que muchos cometemos. Tenemos que aprender a construir nuestros propios caminos y si queremos resultados diferentes hay que tomar caminos diferentes. No vale con conformarse con lo que hay.

Para personas que como yo que podemos trabajar desde cualquier rincón del planeta con el único requisito de disponer conexión a Internet, el seguir un estilo de vida nómada tiene infinitas ventajas que estoy deseando compartir con vosotros en este blog y ojalá mis artículos te inspiren para dar un cambio radical en tu vida. A veces las cosas parecen más complicadas de lo que realmente son pero hay que ser valiente, salir de nuestra zona de confort y optar por la aventura. ¿A quién no le apetece poner un poco de emoción en su vida? Una de las grandes lecciones que he aprendido a lo largo de mi vida es que las mejores cosas y oportunidades siempre llegan tras tomar las decisiones más difíciles. Al final merece la pena.

Por otro lado, quiero aclarar que no hace falta tener un negocio ya funcionando para irse a viajar por el mundo, hay muchas formas de ganar dinero mientras se viaja. Muy pronto hablaré sobre ello. Hay países en que todo es muy barato (alojamiento, comida, transporte) si lo comparamos con donde actualmente vivimos y eso te brinda la posibilidad de llevar una vida nómada llena de felicidad y nuevos retos.

Para terminar me gustaría dejarte con un video que resume muy bien todas las ventajas de ser un nómada digital. Después de verlo difícilmente no te hayas convencido de una vida así puede ser maravillosa. Si te animas espero tus comentarios 🙂

Foto: Trabajando junto a la piscina del hostal en Bangkok, Tailandia. Una gozada.

Solamente disponemos de una vida para hacer todo lo que deseamos. No hay tiempo que perder, hay que vivir ahora y el mundo es demasiado grande como para andar malgastando los segundos.