Tratar con clientes problemáticos


Vamos a tratar un tema tan importante como son los clientes de una empresa, si ellos el trabajo no serviría para nada. Por eso se dice que el cliente siempre tiene la razón, aunque discrepo en esa afirmación. Un cliente puede ser molesto, perjudicial e incluso ser la causa del cierre de una compañía o el despido de un empleado. El cliente suele tener el poder, pues se encuentra en posición de comprar lo que le ofreces o simplemente irse a la competencia, es decir tiene alternativas, cosas del mercado libre. Pero cuidado, no todos los clientes son iguales, para ser un buen vendedor vas a tener que adaptarte, tratar a cada uno de forma individual, personalizada y analizando sus necesidades reales. Todo un arte, sin duda.

El dialogo y la negociación serán las dos mejores armas para tratar a los clientes difíciles, todos los problemas de este mundo se pueden resolver, es cuestión de voluntad y algunas veces de fe. Los peores clientes son aquellos que conocemos como tóxicos, los detectamos al ver que no son conscientes del perjuicio que están causando con su comportamiento. Quizás les tengas que para los pies, pero siempre con educación y sin peder las formas. No te molestes en educarle, no lo conseguirás de ninguna manera, y lo más importante mantén la calma y nunca bajo ningún concepto te pongas a su nivel, muchas veces su único propósito es sacarte de quicio para dejarte en evidencia delante de tus compañeros.

Por último, me gustaría clasificar algunos de los clientes con los que peores experiencias he tenido, nunca os los recomendaría:

  • Clientes no rentables: Producen más gastos que ingreso, suelen ser los que hacen devoluciones o te piden correcciones de tu trabajo. También se incluyen aquellos que solo compran cuando haces ofertas o vendes a precio de coste. Son muy listos, e intentan aprovecharse al máximo, al mínimo precio.
  • Clientes negativos: Exigen más de lo que pagan, nunca están satisfechos, critican tu trabajo y se piensan que les tienes que estar eternamente agradecidos cuando te compren algo.
  • Falsos clientes: Son básicamente los que te hacen perder el tiempo, al final nunca compran nada, se informan y se van a comprar a la competencia. Te piden descuentos, ofertas o te consultan problemas de un producto que han comprado en otro sitio.
  • Clientes desagradables: Suelen ser maleducados, despectivos, no tienen consideración y te vienen gritando para contarte sus problemas.
  • Clientes morosos: Por desgracia van en aumento. Algunas veces solo retrasan los pagos, otras veces desaparecen sin pagar o no saldan completamente la deuda. Son unos caraduras y ladrones.
  • 2 comentarios

    1. fernanda martinez Responder
      25 noviembre 2016 at 21:59

      Hola yo tengo un kínder y constantemente tengo papás tóxicos groseros y prepotentes que se quejan de todo y critican mi trabajo. Que me aconsejas.

    2. Damocles Responder
      29 diciembre 2017 at 13:01

      Directamente les paras los pies. El tener un negocio no significa que haya que tragar con todo tipo de energumenos, ademas, el cliente no siempre tiene la razon. SI te encuentras al tipico sinverguenza, que paga mal, devuelve recibos, que despues de que has hecho tu trabajo te empieza a criticar que lo ve mas barato, cuando tu sabes perfectamente que no es asi, procura cobrarle y despues, en su cara….LE MANDAS A TOMAR POR CULO. Yo ya lo he hecho y te aseguro que no pasa nada.

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